Ashley Markes, la madre del menor, está detenida y a la espera del juicio, que se realizará este lunes.


Ashley Marks, una mujer de 25 años oriunda de Texas, Estados Unidos, está acusada de asesinar a Jason Sánchez-Marks, su hijo de 6 años, de sobredosis, con el objetivo de cobrar su seguro de vida. Fue arrestada este miércoles y, en los próximos días, podría ser sentenciada a pena de muerte.

Según informó el medio local CBS, en base a fuentes de la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Harris, la madre le habría suministrado un cóctel de drogas y medicinas al pequeño para matarlo. Esto en base a la autopsia realizada, que reveló altos niveles de metanfetamina, cocaína y antihistamínicos en su cuerpo.

Esta macabra historia comenzó en abril del 2020. Jason y su hermana, cuya identidad se encuentra reservada, empezaron a vivir con su abuelo, el padre de Marks, en su hogar de Tanglewood. Unos meses más tarde, en medio de la etapa más dura de la pandemia de coronavirus en el país, ambos contrajeron tuberculosis. Es por eso que la mujer, a diario, los visitaba para suministrarles medicamentos.

En este sentido, el hombre le contó a la Justicia que, mientras el niño ingirió cada una de las pastillas que le daba su madre, la niña no lo hizo. Al poco tiempo, Jason empezó a tener vómitos cada vez más intensos y a experimentar alucinaciones. Según relató, éstas llegaban a tal punto que, en ocasiones, su nieto “creía que había insectos en su ropa”.

Esto hizo que la condición de salud del pequeño empeorara, lo que llevó a su fallecimiento el 27 de junio del año pasado. Inmediatamente, la causa fue caratulada como homicidio culposo e iniciaron las investigaciones, que casi desde el primer instante apuntaron a su madre.

Podría ser condenada a pena de muerte
En las últimas horas, un informe reveló que el joven estuvo expuesto a cocaína, metanfetamina y antihistamínicos. Pero eso no es todo, también se supo que la mujer había sacado dos pólizas de seguro por 100 mil dólares por la vida de su hijo previo a su muerte, y la única beneficiaria era ella.

Siguiendo con esto, Marks es, a su vez, una agente de seguros que se especializa en riesgos de vida, lo que llevo a las autoridades a pensar que la muerte del menor no fue accidental. Desde el miércoles, la acusada está detenida a la espera del juicio que se celebrará el próximo lunes 5 de abril.

Según el código penal del estado de Texas, los declarados culpables pueden ser sentenciados a muerte, algo que podría suceder en este caso si así lo deciden. Mientras tanto, la familia llora aún la pérdida de Jason. “Le encantaba ir al parque a jugar con su hermana pequeña. Solo quiero despertarme y decir que todo esto fue un mal sueño”, afirmó Mario Sánchez, el padre del chico.