El indignante episodio tuvo lugar en la provincia de Tucumán. Los vecinos llamaron en reiteradas oportunidades a los efectivos de seguridad, pero nunca aparecieron.

En la provincia de Tucumán se desarrolló una fiesta ilegal. ¿El detalle de color? Que los vecinos, ante los insoportables ruidos, decidieron alertar al 911. No hubo uno a dos llamadas, sino ¡15!

Este evento fue publicitado a través de Internet durante varias semanas y la entrada tenía un costo de $300. Ya en los días previos, y ante los anuncios en internet, los mismos locadores de las zonas aledañas se comunicaron con las autoridades.

Las imágenes de los boliches fueron difundidas a través de las redes sociales y dieron cuenta de la violación del distanciamiento social y del uso de tapabocas. Asimismo, se observó a una cantidad de asistentes muy superior a la prevista para los respectivos espacios.