La medida permitirá a sus habitantes desplazarse de un país al otro sin necesidad de someterse a una cuarentena obligatoria

Australia y Nueva Zelanda, dos de los países que mejor han gestionado la pandemia de coronavirus, abrirán una burbuja de viajes a partir del 19 de abril, lo que permitirá a sus habitantes desplazarse sin necesidad de someterse a una cuarentena obligatoria.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, anunció este martes la medida y dio fecha al inicio de esta burbuja en ambos sentidos tras meses de conversaciones, aunque no descartó que en caso de potenciales brotes se vuelvan a suspender los viajes o se reimpongan las cuarentenas.

“La gente necesita tener un plan ante la posibilidad de que se perturbe su viaje en el caso de que surja un brote”, advirtió la mandataria en conferencia de prensa.

“Aprecio la medida que el gobierno de Nueva Zelanda ha anunciado hoy”, indicó el primer ministro australiano, Scott Morrison, ante los medios.

“Les daremos la bienvenida, de la misma manera que los Kiwis (neozelandeses) dan la bienvenida a los Aussies (australianos)”, agregó.

No obstante, tanto Australia como Nueva Zelanda mantendrán las dos semanas de aislamiento en hoteles y centros habilitados para viajeros procedentes de otros países.

Ambas naciones, que cerraron sus fronteras en marzo de 2020, habían abierto ya una burbuja de viaje unidireccional en octubre que permitía a los neozelandeses entrar al país vecino sin necesidad de cuarentenas, aunque sí tenían que cumplir un período de aislamiento en el sentido contrario.

Los dos países son de los mejores que han contenido la pandemia de coronavirus gracias a la rápida toma de medidas, como el cierre de sus fronteras internacionales y confinamientos preventivos.

Australia ha registrado hasta el momento unos 29.400 contagios, incluidos 909 fallecimientos, la mayoría de ellos por el rebrote en la ciudad de Melbourne a mediados de 2020, mientras que Nueva Zelanda, considerado como el mejor país que ha gestionado la pandemia, acumula unas 2.200 infecciones confirmadas, con 26 decesos.