La vacuna experimental, basada en la vacuna contra el Covid-19 de Moderna, muestra resultados prometedores y preparó el sistema inmunológico como la primera etapa en la producción de anticuerpos ampliamente neutralizantes.


Un ensayo clínico de fase I que prueba un nuevo enfoque de vacuna para prevenir el VIH ha producido “resultados prometedores“, según anunciaron IAVI y Scripps Research. La vacuna mostró éxito en la estimulación de la producción de las raras células inmunitarias necesarias para iniciar el proceso de generación de anticuerpos contra el virus de rápida mutación; la respuesta dirigida se detectó en el 97% de los participantes que recibieron la vacuna.

“Este estudio demuestra una prueba de principio para un nuevo concepto de vacuna para el VIH, un concepto que también podría aplicarse a otros patógenos“, señaló William Schief, Ph.D., profesor e inmunólogo de Scripps Research y director ejecutivo de diseño de vacunas en el Centro de Anticuerpos Neutralizantes (NAC) de IAVI, cuyo laboratorio desarrolló la vacuna. Asimismo, indicó que han demostrado que las vacunas pueden diseñarse para estimular células inmunes raras con propiedades específicas. Concretamente, esta estimulación dirigida puede ser muy eficiente en humanos. “Creemos que este enfoque será clave para hacer una vacuna contra el VIH y posiblemente importante para hacer vacunas contra otros patógenos”, subrayó.

El estudio prepara el escenario para ensayos clínicos adicionales que buscarán perfeccionar y ampliar el enfoque. El objetivo, a largo plazo, es crear una vacuna contra el VIH segura y eficaz. Como siguiente paso, IAVI y Scripps Research se están asociando con la empresa de biotecnología Moderna para desarrollar y probar una vacuna basada en ARNm que aprovecha el enfoque para producir las mismas células inmunes beneficiosas. El uso de la tecnología de ARNm podría acelerar significativamente el ritmo de desarrollo de la vacuna contra el VIH.

El VIH afecta a más de 38 millones de personas en todo el mundo. Además, se encuentra entre los virus más difíciles de atacar con una vacuna. Esto se debe, en gran parte, a que evoluciona constantemente en diferentes cepas para evadir el sistema inmunológico.

“Dada la urgente necesidad de una vacuna contra el VIH para frenar la epidemia mundial, creemos que estos resultados tendrán amplias implicaciones para los investigadores de la vacuna contra el VIH a medida que decidan qué direcciones científicas seguir”, afirmó Mark Feinberg, MD, PhD, presidente y CEO de IAVI. En su opinión, la colaboración entre individuos e instituciones hizo que este ensayo clínico importante y excepcionalmente complejo fuera tan exitoso. Además, recalcó que esta colaboración “permitirá acelerar enormemente la investigación de vacunas contra el VIH en el futuro“.


Estimular la producción de bnAbs, un reto en el VIH
Durante décadas, los investigadores del VIH han perseguido el santo grial de estimular el sistema inmunológico para crear anticuerpos raros pero poderosos que pueden neutralizar diversas cepas del VIH. Conocidas como “anticuerpos ampliamente neutralizantes”, o bnAbs, estas proteínas sanguíneas especializadas podrían unirse a picos de VIH, proteínas en la superficie del virión que permiten que el virus ingrese a las células humanas y las inhabilite a través de regiones importantes pero de difícil acceso que no lo hacen. Varían mucho de una cepa a otra.

“Nosotros y otros postulamos hace muchos años que para inducir bnAb, debe comenzar el proceso activando las células B correctas, células que tienen propiedades especiales que les dan el potencial de convertirse en células secretoras de bnAb”, dijo Schief. “En este ensayo, las células objetivo eran solo una entre un millón de todas las células B vírgenes. Para obtener la respuesta de anticuerpos correcta, primero debemos cebar las células B correctas. Los datos de este ensayo afirman la capacidad del inmunógeno de la vacuna para hacer esto“. Según señaló, el paso inicial sería la primera etapa de un régimen de vacuna de varios pasos destinado a provocar muchos tipos diferentes de bnAbs.

Promesa más allá del VIH
La estrategia de dirigirse a las células B vírgenes con propiedades específicas se denomina “dirección de la línea germinal“, ya que estas células B jóvenes muestran anticuerpos codificados por genes no mutados o de “línea germinal“. Los investigadores creen que el enfoque también podría aplicarse a las vacunas para otros patógenos desafiantes como la influenza, el dengue, el Zika, los virus de la hepatitis C y la malaria.


“Este es un gran logro para la ciencia de las vacunas en su conjunto“. Así lo aseguró Dennis Burton, PhD, profesor y presidente del Departamento de Inmunología y Microbiología de Scripps Research, director científico del Centro de Anticuerpos Neutralizantes de IAVI y director del Consorcio NIH para el Desarrollo de vacunas contra el VIH. “Este ensayo clínico ha demostrado que podemos impulsar las respuestas inmunitarias de formas predecibles para crear nuevas y mejores vacunas, y no solo para el VIH. Creemos que este tipo de ingeniería de vacunas se puede aplicar de manera más amplia, lo que abre un nuevo día en la vacunación“, explicó.

El ensayo clínico IAVI G001 se llevó a cabo en la Universidad George Washington en Washington D. C., y en el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, en el que se inscribieron 48 voluntarios adultos sanos. Los participantes recibieron un placebo o dos dosis del compuesto de la vacuna, eOD-GT8 60mer, junto con un adyuvante desarrollado por la compañía farmacéutica GSK. Julie McElrath, MD, PhD, vicepresidenta senior y directora de la División de Vacunas y Enfermedades Infecciosas de Fred Hutch, y David Diemert, MD, profesor de medicina en la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de GWU, fueron los investigadores principales en los sitios del ensayo.

“Este es un estudio histórico en el campo de las vacunas contra el VIH, que demuestra el éxito en el primer paso de una vía para inducir amplios anticuerpos neutralizantes contra el VIH-1”, dijo McElrath. También señaló que el diseño novedoso del inmunógeno, el ensayo clínico y los análisis de células B moleculares proporcionan “una hoja de ruta para acelerar el progreso hacia una vacuna contra el VIH“.