“Es un honor que estés acá”, aseguró Jey Mammon de arranque ante la presencia de Moris, con Antonio Birabent en su programa. “Casi que me da vergüenza tocar el piano con ustedes”, agregó el conductor de Los Mammones (América), frente al legendario referente que marcó la historia de nuestro rock nacional y de su hijo cantautor.

“Si vos tocás muy bien”, le contestó Moris. Para que Antonio, sentado al lado de su padre, sea más específico: “Vimos los videos de Youtube antes de venir y me dice (señalando a su papá): ‘Toca muy bien el piano’”. “Ay, ¡qué lindo que me digan eso!”, agradeció Jey mientras sus compañeros del ciclo aplaudían. Y, mirando a cámara, con tono irónico y sonrisa simpática, el conductor disparó: “Escuchá: ‘Me lo dijo Moris’, ¿sabés? O sea que…”. Todo como un tiro de elevación a Dady Brieva, una semana después de que, al aire y con insistencia, el humorista pusiera en duda las habilidades de Jey para tocar el piano.

Y hubo más elogios de los maestros de la música. Porque cuando fueron al piano y cantaron El Oso, entre otros temas, Jey celebró: “Le quiero agradecer a la vida, a la productora, por este momento. Tocar el piano y cantar con ustedes dos”. Entonces, padre e hijo sorprendieron a Jey con un último comentario. “El viernes, y que no se ofenda nuestro pianista, puede venir a tocar el piano Jey”, dijo Antonio, para que su padre agregue: “O para nuestro próximo disco”. Y entre aplausos y vítores el conductor de Los Mammones desató un festejo alocado antes de buscar la siguiente canción para cantar en conjunto.

Su alegría tenía motivos de sobra. El martes pasado el conductor había invitado a Dady Brieva, quien suele ser picante como entrevistado, y había manifestado su molestia ante las críticas del humorista. “¿Por qué tocás el piano?”, le preguntó ese día el Midachi. “Porque me gusta”, respondió Jey sin dudar y sin la polémica en la que se metía. Entonces Dady, con tono serio, indagó: “¿Y por qué no aprendés?”. “¡Ah! Además de humorista sos forro”, contestó entre risas pero cada vez más incómodo Jey Mammon, que efectivamente sí estudió piano y nada más ni nada menos que en el Conservatorio Nacional de Música.


Pero la cosa no quedó ahí. “Perón decía que no había cosa peor que un bruto con inquietudes. Bueno, lo que pasa es que a mí se me da por el charango… y después tengo un saxo”, apuntó Dady, haciendo la mímica con los dedos. “Sé tocar, pero no sé tocar bien, al menos no como yo quisiera”, siguió Dady, con acidez y haciéndose también el “poco dotado”. Entonces arremetió de nuevo: “¿A vos te molesta no saber tocar bien el piano?”. “No, porque toco bien”, contestó ya más ofuscado Jey, que además es actor. “¿Y leés música?”, indagó Brieva con perspicacia y decidido a agotar la paciencia de su entrevistador. “Sí, ¿algo más?”, le contestó Jey cuando nada de lo que podía parecer broma se percibía como tal y la tensión crecía en el estudio.


Sin detenerse, Dady inquirió: “Pero ¿te molestaste?”. “Sí, claro que me molestó y te lo estoy diciendo”, contestó Jey. Y agregó: “¡Toco bien el piano y me decís que toco mal!”. Entonces Brieva, explicó: “Lo que pasa es que yo a vos te tengo como a otra cosa… Como un comunicador que dice desde las tripas lo que siente”. Rápido de reflejos, Jey acotó: “Con el piano también se pueden decir muchas cosas”. “Hasta ahora no te vi”, siguió Dady.

Vale recordar que en charla con Teleshow, hace unos días Jey contó lo que significa para él el momento que se genera alrededor del piano. “Para mí la música siempre fue un recurso más, pero siempre me consideré músico, más que otra cosa. Hice el conservatorio, por más que me fui al tercer o cuarto año. Y tengo el oído que tenía mi papá… Ahí también está la magia, ¿sabés? Mi abuelo a mi papá le cerró el piano con un candado para que fuera a estudiar a la facultad, y yo me abro al piano ahora que mi papá se fue. Tiene mucho que ver… No soy Richard Clayderman, pero me gusta que los músicos vengan a cantar y me traten como un par”.