Varios presos habían arrancado algunas rejas del techo del penal. La maniobra fue advertida por los guardias que evitaron la fuga. 

La subcomisaría 2da. (seccional ubicada en el corazón de barrio Santa Rosa de Lima) sigue siendo blanco de distintos incidentes. El último de ellos ocurrió en la madrugada de este lunes cuando se detectó un nuevo intento de fuga el que, por fortuna, logró ser evitado.

Todo comenzó cerca de las 3 cuando un agente de dicha dependencia que realizaba tareas de custodia observó entre las rejas que uno de los alojados se encontraba agarrado con sus manos al techo del módulo penal.

Ante la sospecha de estar ante una maniobra para romper el enrejado de seguridad, el oficial dio el alerta lo que motivó que el resto del personal proceda a asegurar el perímetro del módulo con el fin de evitar una fuga.

En dicho procedimiento no se logró la identificación del interno que intentaba violentar las rejas debido a que se mezcló rápidamente entre los demás detenidos.

Poco después se realizó una inspección del lugar donde se concluyó que los hierros que habían sido violentados en la fuga anterior (ocurrida el 28 de febrero del corriente), nuevamente había sido arrancados como así se observaron daños en la rejilla de material desplegable.

Así las cosas llegó al lugar un pelotón del Cuerpo Guardia de Infanteríoa (CGI) que procedió a una requisa y al recuento de los internos.

Dicho operativo culminó pasadas las 5 donde se logró el secuestro de una hoja de sierra de color azul, con mango improvisado de tela, además de otros fragmentos que se encontraban detrás de la mochila de un inodoro en el baño del penal.

Cabe agregar que dicha mochila es de metal y se encuentra amurada a la pared, pero deja un espacio, donde se ubican las cañerías de agua para el sanitario.