Las autoridades sanitarias de Estados Unidos recomendaron que se detenga el uso de la vacuna de Johnson & Johnson para investigar si ésta provoca la formación de coágulos sanguíneos.

Los canales de distribución federales de EE.UU., incluidos los centros de vacunación masiva, suspenderán el uso de la vacuna de J&J, y se espera que los Estados y otros proveedores sigan su ejemplo.

Si bien esta vacuna aún no se aplica en la Argentina, Johnson & Johnson es uno de los laboratorios con los cuales el país estaba negociando la posible compra de más dosis. 

El Centro para Controles de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) lanzaron un comunicado conjunto en donde anunciaron que estaban investigando al menos seis casos de coágulos con bajo conteo de plaquetas en pacientes que habían recibido la vacuna, que consta de una sola dosis.

Se espera que ambos organismos conduzcan la investigación y determinen si hay vínculos entre la vacunas y los coágulos. A partir de allí, habrá que ver si se toma la determinación de permitir la vacuna para todos los grupos, o si se limita su uso. 

Todas las pacientes eran mujeres, entre 18 y 48 años. Una de ellas falleció, y otra, en Nebraska, debió ser internada en estado crítico. Se han administrado más de 6,8 millones de dosis de la vacuna de J&J en los Estados Unidos.

El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC se reunirá el miércoles para analizar los casos. La FDA también ha iniciado una investigación sobre los mismos.

“Hasta que se complete el proceso, recomendamos una pausa en el uso de esta vacuna por precaución”, dijeron en un comunicado conjunto la Dra. Anne Schuchat, subdirectora principal de los CDC, y el Dr. Peter Marks, director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA.