Débora Jesús Barros tenía 29 años y su cuerpo fue encontrado envuelto con una frazada en el interior de una casa del Barrio 32 de la capital catamarqueña. Cerca de ella en la misma habitación, estaba semidesnudo e inconsciente su novio, quien quedó detenido por femicidio.

Si bien la autopsia no pudo determinar con certeza la causa de la muerte, el caso fue calificado provisoriamente como homicidio y el fiscal ordenó una serie de estudios complementarios ya que, según trascendió por parte de la familia de la víctima, el cuerpo presentaba hematomas que podrían ser producto de golpes.

La macabra escena fue descubierta por la hermana de la pareja de Débora, Javier Salcedo, que fue hasta su casa porque no le respondía los mensajes que le enviaba por teléfono. Pero tampoco respondió cuando golpeó a su puerta, por lo que tuvo que forzarla para ingresar.

La joven fue quien llamó después al SAME para pedir una ambulancia y los médicos trasladaron de urgencia a Salcedo a un hospital de la zona. Barros ya estaba muerta cuando llegaron y no reaccionó a las maniobras que intentaron para reanimarla. En tanto, trascendió que los “efectivos de la división criminalista encontraron en la vivienda una nota de Salcedo”, pero no dieron a conocer detalles del texto.

La víctima y el presunto homicida tenían una relación desde hace un mes y de acuerdo a las primeras informaciones él tendría antecedentes de violencia. El resultado de la autopsia y de una serie de estudios complementarios ordenados por el fiscal a cargo de la investigación, Ezequiel Walther, serán claves para definir la calificación de la causa, que en principio fue caratulada como femicidio.

“Consideramos que ya hay prueba para imputar a Salcedo por homicidio doblemente agravado. La familia está aportando prueba de donde surge una relación de pareja y se deduce que había, por lo menos, violencia psicológica, hostigamiento, manipulación y persecución en contra de la víctima”, dijo el abogado que representa a la familia de la víctima, Sebastián Ibáñez, en diálogo con Catamarca/12.

En ese sentido, agregó que se aportaron a la causa mensajes de texto, en los que el propio Salcedo le hablaba de una manera despectiva de Débora y confirmaría al mismo tiempo la relación de pareja que existía entre ambos. Por su parte, amigas de la mujer asesinada aseguraron ante los medios que el acusado era “un psicópata que la celaba”. “No la dejaba tranquila y hasta le hizo borrar sus redes sociales. Ella casi no respondía los mensajes”, manifestaron con dolor durante el entierro de la víctima.