La figura penal contempla penas de hasta seis años de prisión. El fiscal Ferrario pidió medidas de prueba para determinar si le correspondía o no recibir la Sputnik V.

El fiscal penal de Morón Mario Alberto Ferrario imputó formalmente a la modelo Antonella Belén Delmonte, quien pese a no ser persona de riesgo ni estar registrada como trabajadora esencial, accedió a la vacuna Sputnik V en un hospital de Merlo.

La causa investiga la posible comisión del delito de “falsedad ideológica”, que contempla penas de hasta seis años de prisión para quien insertara datos falsos en un documento público o privado.

La joven, de 24 años de edad, declaró ser trabajadora de la salud y de esa manera fue vacunada en el Hospital Héroes de Malvinas de Merlo.

Las autoridades sanitarias locales formularon la denuncia penal por la presunta irregularidad y el fiscal Ferrario abrió la investigación y ya le notificó a la imputada sobre la formación del expediente.

El fiscal no resolvió aún el llamado a indagatoria, que está supeditado a la producción de prueba que ya encargó.

Entre las medidas de prueba figuran declaraciones testimoniales de los profesionales que le aplicaron la vacuna, informes de ingreso y egreso al hospital e incluso evalúa la posibilidad de pedir las cámaras de seguridad para establecer si la joven concurrió acompañada y, en ese caso, por quién.

Allegados a la defensa de Delmonte deslizaron que efectivamente trabaja en un centro de salud (aunque no especificaron de qué tipo) y que probará esa situación mediante un certificado laboral que, hasta ahora, no fue aportado.

Ferrario es un experimentado fiscal del Ministerio Público bonaerense que intervino, entre otros casos resonantes, en el secuestro y muerte de Candela Sol Rodríguez.