El candidato de Perú Libre alcanzó el 42% de la intención de voto, frente al 31% de su rival. Más de la mitad de los consultados indicó que nunca votaría por la contendiente derechista, mientras que el rechazo al de izquierda llega a 33%

El izquierdista Pedro Castillo supera en intención de voto a la derechista Keiko Fujimori para el balotaje presidencial del próximo 6 de junio en Perú, según un sondeo difundido este domingo por un canal de televisión local, el primero desde las elecciones generales de hace una semana.

Castillo, un maestro de escuela rural, concentra el 42% de la intención de voto, mientras que Keiko Fujimori, hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori, recibe un 31% de las preferencias, señala la encuesta de Ipsos.

Un 16% votaría en blanco o nulo y un 11% no precisó su opción electoral en la consulta, indicó el programa Cuarto Poder de América Televisión que difundió el sondeo.

Ipsos interrogó a 1.204 personas el 15 y 16 de abril, con un margen de error del 2,8%.

Keiko, de 45 años, defiende el libre mercado mientras Castillo, de 51, aboga por un activo papel económico del Estado, incluso con nacionalizaciones. Sin embargo, ambos candidatos coinciden en algunos temas con posturas conservadoras: son antiaborto, defienden la familia tradicional, no dan importancia a los reclamos de derechos de la comunidad LGTBI y rechazan el enfoque de género en las escuelas.

En una campaña polarizada, la percepción negativa de los candidatos juega un rol decisivo. En ese plano, un 55% de los encuestados respondió que nunca votaría por Keiko Fujimori, mientras que un 33% dijo que jamás apoyaría a Castillo. El profesor rural también tiene un “voto duro” (de los convencidos de respaldarlo) más grande que el de su rival.

De acuerdo al ámbito territorial, el apoyo se revierte únicamente en Lima, donde Fujimori recibe un 43% de las preferencias y Castillo llega al 26%, mientras que en el interior del país el respaldo al candidato llega al 51% y a Fujimori al 24%.

La encuesta detalla ese gran apoyo que recibe Castillo en el interior del país, donde tiene un 47% de respaldo en las zonas urbanas y un 60% en las rurales. Fujimori, la candidata del partido Fuerza Popular, recibe un 26% de apoyo en el interior urbano y un 20% en la zona rural.

Por regiones, Castillo también muestra un sólido respaldo, ya que tiene un 41% de apoyo en el norte, un 68% en el centro, un 58% en el sur y un 45% en el oriente amazónico. Fujimori, por su parte, es apoyada por un 30% en el norte, un 22% en el centro, un 17% en el sur y un 29% en el oriente.

La división por nivel socioeconómico. Pedro Castillo tiene su mayor respaldo entre aquellos de menores ingresos, mientras que Fujimori es fuertemente respaldada por el sector más pudiente

Al comentar el resultado de la encuesta, el director de Ipsos, Alfredo Torres, afirmó que aunque faltan siete semanas para la segunda vuelta electoral “sí es cierto que es una brecha importante, porque en otras ocasiones no ha habido tanta diferencia”. En los anteriores ballotages disputados por Fujimori (2011 y 2016), nunca fue favorecida en los primeros sondeos tras la votación general, pero nunca había estado tan rezagada. En ambas campañas, contra Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski, logró remontar la diferencia en los sondeos para luego volver a caer al segundo puesto.

“Keiko Fujimori lo tiene cuesta arriba si quiere voltear el partido, ha empezado con el marcador en contra”, comentó Torres antes de reiterar que “hay que ser cautos”, pero se debe reconocer que la brecha es amplia. “El avance de Castillo ya no se limita a las zonas andinas, sino también a otras regiones, como el norte del país, esa es una novedad”, acotó.

La encuesta de IPSOS fue realizada antes que el escritor Mario Vargas Llosa, acérrimo antifujimorista, diera su apoyo a la candidata de derecha para evitar un triunfo de la izquierda.

Castillo, candidato del partido Perú Libre, encabeza con 19,09% la primera vuelta presidencial y Keiko, de Fuerza Popular, lo escoltó con 13,35%, tras escrutarse casi el 100% de los votos de la elección del domingo, que contó con un récord de 18 candidatos y ningún favorito. El conteo de votos de la elección presidencial prácticamente terminó, pero el paso de ambos candidatos al balotaje debe ser proclamado por el Jurado Nacional de Elecciones, algo previsto para mayo, según adelantó su jefe, Jorge Luis Salas.

El país, en recesión a causa de la pandemia y políticamente inestable desde 2016 -tuvo con tres presidentes en cinco días en noviembre-, ahora se encamina a un balotaje entre dos postulantes situados en las antípodas y que en conjunto obtuvieron apenas el 32% de los votos en la primera vuelta.

Keiko ha dicho que, de convertirse en presidenta, indultará a su padre, quien cumple condena de 25 años por crímenes contra la humanidad y corrupción durante su gobierno (1990-2000). Ella misma enfrenta un pedido de la fiscalía de 30 años de prisión en un próximo juicio por presunto lavado de dinero y otros cargos en el escándalo de la constructora brasileña Odebrecht.

Adversarios políticos han tratado de ligar a Castillo con Venezuela bajo la administración de Nicolás Maduro. En Perú, viven más de un millón de venezolanos que escaparon de la crisis en ese país.

Tras conocerse el sondeo, Castillo difundió un mensaje en video en el que agradeció “profundamente el respaldo” de la población y ofreció que “con este mismo temple, con esta misma lealtad hacia el pueblo” se conducirá en la segunda vuelta. “No estamos de acuerdo en caminar una campaña con ataques, con golpes bajos, por nuestra parte no la tendrán; creemos importante que en este escenario tenemos que trabajar y proponer políticamente las grandes propuestas del país”, expresó.

El candidato agregó que de llegar a la jefatura del Estado su gobierno será “respetuoso” de la Constitución vigente, que plantea cambiar, “hasta que el pueblo lo decida en un referéndum, hasta que del pueblo emane esta voluntad”. Y concluyó: “No más pobres en un país rico”.