El país superó los 14 millones de casos confirmados de COVID-19, mientras que el número de fallecidos ya camina hacia los 380.000, tras sumar 3.321 víctimas este martes.

En total ya son 14.043.076 contagios y 378.003 muertes las que acumula el país desde que llegó la pandemia del coronavirus a Brasil, hace poco más de un año, según el último balance del Ministerio de Salud.

La cantidad de decesos notificados en las últimas 24 horas es la menor cifra para un martes desde el pasado 23 de marzo, cuando fueron registrados 3.250 fallecidos.

Los martes, las cifras de muertes y de contagios suelen explotar por la baja en los registros por la habitual falta de personal durante los fines de semana.

En el último mes las muertes diarias llegaron a los máximos registrados en el país con 4.249 fallecimientos, el 8 de abril, y 4.195 decesos, dos días antes, en la que ha sido la semana más fatídica para Brasil, con unas 15.000 víctimas por el coronavirus.

La potencia sudamericana es el segundo país del mundo con mayor número de fallecidos, detrás de Estados Unidos, y el tercero con más contagios, detrás de EEUU e India.Un hombre recibe la dosis de la vacuna de Astrazeneca en la cuadra de Portela, una de las comparsas de carnaval más tradicionales de Río de Janeiro (Brasil). EFE/André Coelho
Un hombre recibe la dosis de la vacuna de Astrazeneca en la cuadra de Portela, una de las comparsas de carnaval más tradicionales de Río de Janeiro (Brasil). EFE/André Coelho

LA VACUNACIÓN MASIVA SIGUE A LA ESPERA

Las intenciones de que Brasil, con sus más de 210 millones de habitantes, arranque la vacunación en masa para frenar la pandemia del coronavirus todavía están lejanas.

En el gigante sudamericano se han distribuido más de 53 millones de vacunas, de las cuales unas 33,5 millones ya fueron aplicadas, lo que significa que el 16 % de la población en el país ha recibido al menos la primera dosis contra el COVID-19.

Solo un 6 % de sus habitantes cuenta con las dos dosis.

La falta de los insumos básicos para la producción de vacunas en el país -provenientes de China- ha menguado la fabricación de vacunas, lo que ha llevado a una nueva suspensión de las inmunizaciones en varias regiones del país, principalmente del nordeste.

Desde que se inició la campaña de vacunación en el país, algunas de las principales ciudades capitales han tenido que parar las inmunizaciones hasta dos veces.

La escasez de vacunas también se ha sentido en algunos municipios del estado de Río de Janeiro, que esta semana tuvieron que cesar sus campañas, aunque su capital homónima ha podido continuar con las inmunizaciones.

Para motivar a los cariocas, comparsas y escuelas de samba han comenzado a prestar sus sedes como puntos de inmunización y este martes fue la Portela, una de las escuelas más tradicionales de Río, la que se unió a la campaña, para inmunizar hombres de 61 años y profesionales de la salud con 48 años o más.