El presidente chileno Sebastián Piñera informó durante su presentación en el foro de jefes de Estado y líderes de gobierno, que su país ya avanza en una reforma constitucional sobre los ‘neuroderechos’ o derechos del cerebro 

Chile propuso este miércoles al resto de los países de Iberoamérica adelantarse al futuro y legislar ahora de forma conjunta los ‘neuroderechos’ o derechos del cerebro, dijo el presidente Sebastián Piñera durante la 27 edición de la Cumbre Iberoamericana.

El mandatario informó durante su presentación en el foro de jefes de Estado y líderes de gobierno, que se celebró en Andorra, que Chile ya avanza en una reforma constitucional que garantice estos “nuevos derechos humanos” para proteger la “identidad personal” y la de “conciencia” y la “capacidad de elegir libremente” de cada individuo.

“Esto no es ciencia-ficción, es ciencia pura y dura y por eso llamo a todos los países iberoamericanos a anticiparnos al futuro y a proteger hoy día adecuadamente, no solo los datos e información de nuestros ciudadanos, sino que también sus pensamientos, sus sentimientos, su información neuronal para evitar que estos puedan ser manipulados por las nuevas tecnologías”, señaló Piñera.

El presidente agregó que los avances en neurociencia y neurotecnología permiten “acceder y recopilar muchas oportunidades y tecnologías”, pero advirtió sobre el riesgo que también implica el mal uso de las mismas.

“También permiten compartir o incluso alterar o manipular la información del cerebro humano”, advirtió al respecto, por ello invitó a sus homólogos iberoamericanos a legislar a nivel nacional e internacional.

Para ello propuso “ampliar” el catálogo de derechos humanos y crear nuevas normas que protejan este campo hasta ahora yermo de cobertura legal.

En Chile ya existe un proyecto de reforma constitucional -todavía pendiente de debatir y votar en ambas cámaras del Parlamento-, que consagra los neuroderechos en diferentes ámbitos de la tecnología y la ciencia.

El campo más conocido versa sobre la regulación del uso y aprovechamiento de los datos digitales de las personas en redes sociales o internet para fines de lucro privado.

La normativa en trámite también contempla el control del avance de la tecnología de inteligencia artificial (AI) que utilizan los algoritmos digitales para retroalimentarse y evolucionar automáticamente.

Se incorporaron además dos epígrafes relacionados con el mal uso de la neurotecnología en procesos médicos o invasivos para el ser humano, como la implantación de chips o elementos que alteren el cerebro o la conciencia de un individuo, o bien extraigan o incorporen información de la mente.

También abarca el plano del acceso en el futuro a estas tecnologías para evitar que se genere desigualdad.