El mundo del cine habla de ella y sin embargo en su país no dejan que se escriba su nombre.

La directora china Chloé Zhao se convirtió ayer en la primera mujer asiática de la historia en ganar un Oscar a mejor directora pero en su nación todas las recientes que contenían su nombre y “Nomadland”, la película que dirigió, desaparecieron de la red social Weibo, el “Twitter chino”, y en los medios de comunicación no hay noticias sobre su victoria.

Inicialmente aclamada por los medios estatales por el éxito de su película, Zhao se convirtió en blanco de ataques de nacionalistas chinos en las redes, que desenterraron entrevistas suyas en las que parece criticar a su país natal. Tras ello los cines retiraron el estreno de su película.

De acuerdo con lo publicado por el diario The Guardian, las búsquedas en la red china de su nombre chino arrojaron resultados no sobre ella sino sobre un funcionario de bajo perfil que se había ofrecido como voluntario para promover una campaña local de vacunación contra el Covid-19.

Asimismo, al intentar dar con un hashtag relacionado a la victoria de Zhao el intento llevaba a la siguiente frase: “De acuerdo con las leyes, regulaciones y políticas relevantes, la página no se encuentra”.

Pero antes de que las publicaciones fueran eliminadas, Weibo se había inundado de mensajes que la elogiaban, por lo que lo ocurrido fue denunciado por varios usuarios como un nuevo acto de denuncia ejercido por el Partido Comunista Chino, liderado por Xi Jinping.

De hecho, aunque sin alusiones directas, Zhao pareció referirse a estas dificultades en su discurso de aceptación de ayer. “He estado pensando mucho últimamente en cómo seguir adelante cuando las cosas se ponen difíciles”, aseguró.

En las calles, de todos modos, el entusiasmo por el logro se sentía. Pese a los esfuerzos censores de Pekín, en la capital china era fácil encontrar palabras de alegría luego de que la directora asiática alcanzara la cima del cine estadounidense. “Ella es el orgullo del pueblo chino (…) Es muy raro que un chino obtenga un premio Oscar”, dijo esta mañana Yan Ying, una ingeniera que vive en Pekín.

Zhao es la primera asiática y en la segunda mujer que gana como directora por su drama sobre la gente de precarios recursos que recorre Estados Unidos en camionetas. “Nomadland” logró también el premio a mejor película y a mejor actriz para Frances McDormand.

Este es el primer Oscar para esta directora, de 39 años, quien trabajó con nómades de la vida real junto a McDormand para mostrar la vida de los estadounidenses mayores que viajan de un trabajo a otro para intentar ganarse la vida.

Zhao nació en China, es hija de un rico ejecutivo de una empresa siderúrgica y vivió en Pekín hasta los 14 años, cuando fue enviada a un internado en Londres hasta que terminó el colegio secundario en Los Ángeles. “Soy extremadamente afortunada de poder hacer lo que amo para vivir”, dijo anoche entre bambalinas. “Esta victoria significa que más gente vivirá sus sueños. Estoy extremadamente agradecida”.

Carrera

Después del premio a la dirección de Kathryn Bigelow en 2010 por “The Hurt Locker”, Zhao es la segunda mujer ganadora en los 93 años de historia de los Premios de la Academia. Su primera película “Songs My Brothers Taught Me”, sobre una adolescente que sueña con una vida más allá de la reserva de Pine Ridge, la obligó a pasar meses en la remota región indígena del medio oeste.

Su gran avance llegó dos años después con “The Rider”, otro film cercano al género Western rodado en Pine Ridge y el Parque Nacional Badlands. En ambas películas, eligió a personas ajenas a la actuación para interpretar versiones semificticias de sí mismos, un proceso que, según ella, comenzó por necesidad como directora desconocida pero que la ayudó a “construir el mundo en el que estaba entrando”.

En “Nomadland”, basada en el libro de no ficción de Jessica Bruder sobre estadounidenses que viven en viejas camionetas tras ser expulsados del sistema por la Gran Recesión, muchos personajes también se interpretaron a sí mismos.

Si bien Zhao no suele hablar mucho de su país natal, recientemente dijo que pasarían “algunos años más” antes de que se atreviera a abordar las raíces de su infancia en la pantalla. “Siento que tendría que pensar en la angustia adolescente y todo eso, y volver a casa”, dijo. “Me llevará unos años más. Creo que necesito madurar más, para no tener miedo de mirarme a mí misma”.