Facundo Campazzo tuvo su mejor noche desde que arribó a la NBA, que incluyó su primer doble-doble, récord de puntos y una ovación de los pocos más de 4.000 espectadores que pudieron estar presentes en el Ball Arena.

Y lo principal: la victoria de Denver Nuggets por 114-112 ante New Orleans Pelicans.

El base cordobés fue titular por décima vez y complementó los 36 minutos que estuvo en cancha con una muy buena producción en todos los rubros. Marcó 19 puntos (6/9 dobles, 3/6 triples y 4/4 tiros libres), su mayor marca persona, dio 10 asistencias (13 fue su mayor registro), capturó 6 rebotes, robó 2 pelotas y sumó un bloqueo. ¿La mala? 4 pérdidas.

Lo destacable es que gran parte de sus aportes los hizo en el último cuarto, cuando los Pelicans habían achicado la diferencia en el marcador y emparejado la historia. Ahí, en el momento de mayor tensión del partido, el argentino sacó a relucir su mejor versión y anotó 15 de sus 19 puntos, además de encabezar la conducción del equipo.

Finalizado el encuentro, Facu fue entrevistado por la televisión. Apenas se lo presentó, recibió una ovación que incluyó gritos y aplausos que sorprendieron al propio argentino, quien le preguntó al periodista: “¿Me están escuchando todos?”. Ante la respuesta afirmativa, exclamó “¡Perdón por mi inglés!”, lo que instantaneamente despertó risas y una lluvia de palmas.

La entrevista post partido

“Estoy viviendo un sueño cada día, jugando con estos chicos, jugando con esta gente que nos da una energía extra”, dijo el argentino y, lógicamente, volvió a encender el apoyo del público.

En referencia al juego, explicó que “no me asusta tirar. Si me dejan, intentaré hacerlo, intentaré tomar la decisión correcta para ganar. Las estadísticas son todas de ustedes”. Además, hizo hincapié en que el equipo trató de fortalecerse pese a la dura baja por lesión de Jamal Murray, base titular y figura junto a Nikola Jokic. “Creo que jugamos para él también cada partido, eso nos da una energía extra. Intentamos jugar con todo para él también”, sentenció Campazzo, que se fue aplaudido por todos los rincones del estadio.