Durante la noche del domingo autores ignorados consumaron un robo en el interior del templo, ubicado en Gral. López y San Jerónimo, en un hecho que está siendo investigado por la policía.

Se trata de una pesada tapa de bronce de una de las urnas donde se encuentran los restos óseos de granaderos, según precisó Pablo Gabriel Macor, quien se desempeña como secretario de la iglesia.

El nombrado agregó que dicha tapa se ubicaba en la parte del hall abierto, con rejas perimetrales.

Lo ocurrido representa una penosa fotografía del estado de inseguridad que vive la ciudad, con un golpe perpetrado en una zona que se supone altamente custodiada, frente a la Casa de Gobierno y a los Tribunales locales.