Su nacimiento en realidad está bastante lejos de la Argentina, pero además del asado, es uno de los platos más amados en nuestro país y hay argentinos que directamente le rinden culto.

La real y original es de carne, pero también se hace de pollo, o incluso están los que la hacen con verduras, como la berenjena. Puede ir con papas fritas, puré o ensalada, y puede tener versiones. ¿Las más comunes? A caballo y napolitana. Al horno o frita, estamos hablando de la idolatrada milanesa.

Llegó al país con los inmigrantes, en el siglo XIX y se transformó en un plato tradicional de la cocina argentina, paraguaya, uruguaya y boliviana.

Si bien hay muchas teorías sobre su nacimiento, lo cierto es es un misterio. Algunos dicen que surgió en Austria, otros en Italia, pero lo que si está claro es que su nombre en castellano viene de la ciudad italiana de Milán.

En uno de sus libros, el cocinero Pietro Sorba contó que un menú del año 1134, presenta un plato llamado lombolos cum panitio. Lumbus, en latín, es la carne de lomo y panitio remite al pan, según interpretaron posteriormente estudiosos de la materia. Casi 900 años después, el 17 de marzo de 2008, la municipalidad de Milán utilizó esos textos como fundamento para otorgar a la milanesa el estatus de patrimonio oficial de la ciudad.

Otros, en cambio, consideran que la milanesa de carne es de origen austríaco ya que, en la segunda mitad del siglo XIX, las sucesivas invasiones austríacas sobre el norte de Italia difundieron el gusto por la milanesa en Viena. De hecho, en Austria se conoce como Wiener Schnitzel (del alemán filete al estilo de Viena) y es uno de los más famosos platos de la cocina austriaca. Luego, inmigrantes de varios países de Europa llevaron este plato a varios países hispanoamericanos, entre ellos, Argentina.

¿Por qué se festeja hoy a la milanesa?
Desde 2012, cada 3 de mayo se celebra informalmente en Argentina el Día de la milanesa. La realidad es que la jornada fue impuesta al azar, fruto de un impulso que organizaron miles de fans de este plato en las redes sociales.

La gastronomía argentina tomó esta iniciativa y al conocer que se había elegido el 3 de mayo, lo tomó como una buena oportunidad para hablar de su origen y celebrarla con promociones y ofertas en sus cartas.