La delegación de Independiente cuyo primer equipo debía jugar este martes a las 19.15 ante el local Bahía no pudo ingresar a Brasil porque en los testeos que les realizaron al arribar hubo casi una docena de jugadores a los que les dio positivo de coronavirus aunque ya estaban de alta.

Por esta razón se decidió postergar el partido y trasladar la sede, posiblemente a Paraguay, el jueves.

El plantel viajó a las 14:00 hacia Salvador de Bahía, y a su arribo los testeos rápidos les dieron resultados positivos a por lo menos cuatro futbolistas, por lo que de acuerdo con los protocolos sanitarios vigentes, no los dejaron entrar a Brasil.

Cuando Independiente viajó a Bolivia para el debut ante Guabirá, hace dos semanas, en el plantel había 12 casos positivos, pero ya de alta al igual que en esta ocasión, por lo que pudieron ingresar.

Pero como los protocolos brasileños son distintos, pese a que los futbolistas del “rojo” que llegaron a Bahía también cumplieron con el tiempo de aislamiento, como todavía mantienen parte de la carga viral, no los dejaron entrar al país.

La delegación planteó entonces una especie de “o entran todos o no entra nadie” y permanecieron varados en el aeropuerto Diputado Luis Eduardo Magalhaes por más de seis horas, a la espera de una resolución positiva que les permitiera acceder a la ciudad donde se debía disputar el partido por la tercera fecha del Grupo B de la Sudamericana.

Es que desde la dirigencia de Independiente argumentaron que la Conmebol, siguiendo los protocolos que su área médica contempla, autorizó al plantel que viajó a Brasil a jugar en ese país porque tiene todos los controles sanitarios en regla.

Está comprobado que los futbolistas que recientemente tuvieron coronavirus ya fueron dados de alta. Juan Manuel Insaurralde, Pablo Hernández, Adrián Arregui y Lucas “Saltita” González, serían cuatro de los que todavía se los registra como “detectables” en sus controles.

Otros ocho jugadores que vienen de cursar la enfermedad y que se encuentran en esta delegación en Bahía son el arquero uruguayo Sebastián Sosa; los defensores Thomas Ortega, Patricio Ostachuk y Gonzalo Asís; los volantes Lucas romero y Domingo Blanco y los delanteros Alan Velasco y Nicolás Messiniti.

Independiente viajó sin el director técnico Julio Falcioni, cuya esposa tuvo complicaciones por coronavirus, luego de que el “Emperador” superara la enfermedad, y tampoco sin su ayudante de campo, Omar Píccoli, también contagiado de coronavirus, por lo que el equipo será dirigido por Pedro Damián Monzón.

Para destrabar la situación desde la dirigencia de Independiente mantuvieron hasta altas horas de la madrugada ingentes gestiones tanto con las autoridades de la Conmebol como con la propia embajada argentina en Brasil, según indicaron fuentes del club de Avellaneda.

Y a esa altura, luego de que la Conmebol les informara a ambos clubes sobre la suspensión del encuentro, se resolvió que los 12 jugadores en situación de “detectables” pasaran la noche en dos habitaciones del aeropuerto y el resto de la delegación se alojara en un hotel cercano, para determinar en horas de la mañana los pasos a seguir, que podrían ser los de retornar a Buenos Aires en el mismo vuelo charter que los llevó.

Independiente lidera el grupo B con seis unidades al cabo de dos presentaciones y los bahianos lo escoltan con cuatro. Ahora se verían las caras en Asunción.