Con buena parte de la población ya inoculada, y con vacunas accesibles a todos los mayores de edad, el principal centro urbano de la Florida tiene sus comercios reabiertos sin restricciones.

A excepción del uso de máscaras, que aún se observa en una mayoría de la población pese a que no son obligatorias, no hay otros cambios aparentes en la ciudad del sol en relación al COVID-19.

Sin embargo, aún quedaban algunas consecuencias de las épocas de cierres y toques de queda en el pico de la pandemia, que de a poco empiezan a desaparecer. A partir de este lunes, la ciudad de Miami reabre todos los gimnasios públicos, centros comunitarios y áreas recreativas, todos administrados por el departamento de parques y que estaban cerrados desde hace catorce meses cuando inició la pandemia.

Además, los gimnasios al aire libre y las áreas de picnic en los parques, las parrillas y las mesas de juego, que teóricamente estaban cerrados pese a que en muchos de ellos se veía actividad, ahora podrán ser utilizados legalmente.

“Nos complace anunciar que las facilidades a puertas cerradas en nuestros parques están ahora abiertas y que los programas y actividades de nuestros parques se reestablecerán ahora que el año escolar se acerca a su fin y está pronto a comenzar el verano”, declaró en un comunicado el administrador de la ciudad de Miami, Art Noriega.

Con la reapertura de hoy, la ciudad anunció el restablecimiento del programa de ayuda para personas con discapacidades en los parques, que se reiniciará el lunes 17 de mayo. También vuelve el parque acuático público Grapeland, a partir del 13 de junio. Y aquellos que quieran realizar reuniones o celebraciones en parques -ya sea al aire libre o puertas adentro en los centros recreativos- podrán volver a pedir permisos para este tipo de actividades, como siempre se realizó previo a la pandemia.

Vista de cientos de personas esperando para recibir ayuda alimentaria durante la primera jornada de ayuda para aliviar la inseguridad alimentaria debido al coronavirus, el 1 de diciembre de 2020, en el parque Regatta en Miami, Florida (EE.UU.). EFE/Ana Mengotti
Vista de cientos de personas esperando para recibir ayuda alimentaria durante la primera jornada de ayuda para aliviar la inseguridad alimentaria debido al coronavirus, el 1 de diciembre de 2020, en el parque Regatta en Miami, Florida.

“Inclusive con la reapertura de estas facilidades y de los programas, se le solicita a quienes se acerquen a nuestros parques públicos que continúen cuidándose del COVID-19 para que todos estemos a salvo”, agregó Noriega.

Entre los eventos más esperados en Miami, está la reapertura del parque del dominó en la Pequeña Habana. El emblemático parque de la comunidad cubana donde a diario decenas de personas se reúnen a jugar al dominó, había estado cerrado desde el comienzo de la pandemia.

“Estoy feliz de poder volver a jugar. Este es lo que me entretiene todos los días, fue muy duro el encierro”, le dijo a Infobae Lázaro Vega, un octogenario vecino de la Pequeña Habana que fue de los primeros en acercarse a jugar a las tradicionales mesas con mosaicos del parque.

Vengo sin miedo porque estamos todos vacunados”, afirmó Juan Manuel Hidalgo, otro de los jugadores del parque.

El condado de Miami-Dade aún tiene una disposición que establece el uso de máscaras en parques para aquellos que no están realizando ejercicio físico. Pero no hay ninguna penalidad para quienes no cumplan con esta medida.

Los CDC (Centros para el Control de Enfermedades, por sus siglas en inglés), establecieron que quienes estén al aire libre, en zonas sin una gran concentración de gente, y hayan sido inmunizados por completo, no tienen necesidad de utilizar una máscara tapa bocas. De igual modo, el cirujano general de la Florida, el doctor Scott Rivkees, aseguró que las máscaras no son necesarias -inclusive puertas adentro- para quienes recibieron la vacuna.