El presentador de televisión es operador socioterapéutico y cuenta su experiencia a jóvenes que tienen problemas de adicciones.
Lejos del personaje divertido que forjó al lado de Marcelo Tinelli, a principios de junio de 2019 la vida de Marcelo “El Teto”

Medina dio un vuelco inesperado luego que su expareja, Mónica Fernández, lo denunciara por amenazas, violencia de género, abuso sexual y tenencia de armas de fuego.

A partir de allí, gracias al apoyo de su familia y de Gustavo D’Elía, un abogado que lo defendió en la Justicia, reconoció su problema con las adicciones, y aceptó internarse en una clínica psiquiátrica por un cuadro de depresión.

Ahora, el Teto Medina reapareció en la televisión y reveló cómo superó su problema con las drogas. “Hay que aprender a pedir ayuda y no esconderse”, aseguró en una entrevista con Silvestre para su programa Silvestre en la noche.

“Soy Operador socioterapéutico especialista en adicciones. Trabajo en comunidades terapéuticas con chicos que tienen adicciones. Doy mi testimonio y por otro lado, les contamos sobre la problemática del tema. Les damos nuestros tips para superar el conflicto”, explicó al respecto.

Teto Medina: “Siento una felicidad en el alma que no puedo describir”
En ese sentido, detalló que su trabajo es “organizar reuniones terapéuticas con todos los miembros de la comunidad y que aprendan a sacar el dolor y la angustia”.

“Yo lo viví en carne propia y a partir de esa vivencia me pregunté por qué no involucrarme más. Veo que hay chicos que sienten vergüenza por estar internados. Pero tienen que entender que esto es la salud”, aseguró.

Por otro lado el presentador destacó que está pasando “uno de los mejores momentos” de su vida y agregó: “Siento una felicidad en el alma que no puedo describir”.

“Cuando tengo 40 o 50 chicos con problemas de adicción les hablo, cuento mi experiencia, los escucho y les explico que esto se cura si uno aprende a sacarlo para afuera”, reflexionó al respecto.

En ese sentido, remarcó que “lo importante es aprender a compartir y sobre todo en estos grupos donde no hay uno mejor o uno peor que el otro”. “Todos tienen problemas similares y yo aprendo mucho de ellos también”, concluyó.