La Cámara de Apelaciones de San Isidro le negó hoy la prisión morigerada a Fabián Tablado, el femicida que en 1996 asesinó de 113 puñaladas a su novia Carolina Aló y que desde hace casi cinco meses está preso por violar dos restricciones perimetrales que tenía con el padre de la víctima y con sus hijas mellizas, informaron fuentes judiciales.

La Sala I del mencionado tribunal rechazó un planteo del abogado defensor Flavio Ojeda Carrasco, que solicitaba que Tablado cumpla arresto domiciliario con monitoreo de tobillera en la casa de sus padres en Tigre –donde hace 25 años cometió el femicidio-, o en la de su nueva pareja, una joven que vive en la ciudad cordobesa de Bell Ville y a quien nunca vio en persona, sino solo de manera virtual.

Los jueces Oscar Quintana y Ernesto García Maañón avalaron así lo que ya había dispuesto el juez de Garantías 2 de San Isidro, Orlando Díaz, cuando el 6 de abril pasado le negó el beneficio, en coincidencia con la opinión del fiscal de Rincón de Milberg a cargo de la causa, Sebastián Fitipaldi.

En primer término, los camaristas consideraron que el argumento de la defensa de acceder al beneficio “con motivo del riesgo frente a la pandemia del virus Covid-19, en modo alguno puede ser automática y carente de análisis, debiendo la judicatura evaluar su viabilidad en cada caso concreto”.

Luego, consideraron que “no se han incorporado a la presente elementos (…) que permitan presumir que el peligro de fuga o de entorpecimiento probatorio puede evitarse por aplicación de otra medida menos gravosa para el imputado”.

Además, los camaristas analizaron los informes ambientales de los domicilios ofrecidos por los padres del imputado –la casa del femicidio de Aló-, y por su novia cordobesa en Bell Ville, y si bien reconocieron que “ambos grupos familiares se encuentran dispuestos a recibir a Tablado” compartieron los recaudos expuestos por el juez Díaz para no considerarlos sitios adecuados para una morigerada.

Respecto a la casa de Tigre, señalaron que queda “en las inmediaciones del lugar donde se desempeña laboralmente el Sr. (Edgardo) Aló, como así también en el mismo partido en donde se domicilian sus hijas, respecto de quienes también registra una prohibición de acercamiento”, y recordaron que en esta causa “Tablado se encuentra imputado por haber desobedecido” esas perimetrales.

Sobre la casa de su novia cordobesa, los camaristas mencionaron la advertencia que hizo la asistente social que evaluó a la chica y su grupo familiar: “La joven no ha tenido uniones convivenciales previas, la relación de pareja entablada sería virtual no habiendo tenido la posibilidad de interactuar de modo personal con quien será su conviviente por lo cual aún no hay un conocimiento más profundo entre ambos”.

Tablado se encuentra detenido desde el 16 de diciembre de 2020 luego de que el padre de Carolina Aló, Edgardo, denunciara que el 19 de octubre anterior Tablado pasó caminando junto a sus hijas mellizas por el puente Sacriste, a 150 metros de su lugar de su lugar de trabajo, en la Dirección Nacional de Migraciones de Tigre.

De esta manera, el femicida violaba dos de las restricciones de acercamiento perimetral que le había impuesta la justicia de Familia cuando en febrero del año pasado recuperó la libertad del penal de Campana, luego de pasar casi 24 años preso por el crimen de Carolina.

En las imágenes de las cámaras de seguridad que probaron la violación de la perimetrales, se vio a Tablado con barbijo, lentes oscuros, bermuda y una remera azul, cruzando el puente y caminando junto a dos niñas rumbo a la heladería “Daniel”, ubicada sobre avenida Del Libertador al 100 de Tigre.

La jueza de Familia 2 de Tigre, Silvia Sendra, le impuso a Tablado la prohibición de acercarse a menos de 500 metros del domicilio y del lugar laboral de Aló, aún en su ausencia.

Pero, además, tenía otra perimetral -la que lo obligaba a usar una tobillera electrónica- impuesta por la misma jueza de familia para que no se acerque a menos de 300 metros de su exmujer, Roxana Villarejo -con quien se casó en la cárcel en 2007, luego se separó y amenazó de muerte, hecho que le valió una segunda condena- y que también incluía a su hijas.

Por ello, el femicida fue detenido, indagado y procesado con prisión preventiva por dos hechos de desobediencia.

El crimen de Carolina Aló (17), uno de los casos más resonantes de la historia criminal argentina, ocurrió el 27 de mayo de 1996 en la casa de la familia Tablado, en la calle Albarellos 348 de Tigre.

Luego de tener relaciones sexuales y discutir por celos, Tablado, por entonces de 20 años, persiguió a su novia por varios ambientes de la casa y la mató de 113 puñaladas.

En 1998, fue condenado a 24 años de prisión por “homicidio simple” pero en 2013 sumó la segunda condena por amenazar a su exmujer y su exsuegra y se le unificó una pena única de 26 años y seis meses que debía agotarse a fines de 2022.

Por el beneficio de la derogada Ley del “2×1” y los cursos que hizo en prisión como “estímulo educativo”, el cómputo de la condena se le redujo y la pena se le dio por concluida el 28 de febrero de 2020, cuando abandonó la Unidad 21 de Campana, se fue a vivir a la misma casa de Tigre donde hace 24 años cometió el femicidio y luego, en diciembre, fue detenido por esta causa.
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