Los pobladores se turnaron cargando la camilla improvisada. Un niño de 6 años, perteneciente a la comunidad indígena de El Tolar, ubicada en el departamento Belén, Catamarca, debió ser trasladado en una camilla improvisada tras sufrir un accidente en la montaña. 

Para lograr que el pequeño pueda llegar hasta el hospital interzonal, los pobladores se turnaron, cargando sobre los hombros los palos de la camilla improvisada, y corrieron en medio de los cerros durante 4 horas.

 #UnCaminoParaElTolar es el hashtag que impulsó la directora de la escuela del lugar, en 2017, cuando asumió su cargo y entendió las dificultades de los niños del pueblo para continuar sus estudios. 

Por el momento, el acceso es sólo una promesa del gobierno. El Tolar se encuentra a 3.200 metros sobre el nivel del mar y a casi 450 kilómetros de la capital catamarqueña y pertenece a la comuna belicha de Puerta de Corral QuemadoAhí vive una comunidad indígena de aproximadamente 90 personas. 

El paraje más cercano se denomina El Trapiche y está ubicado a 20 kilómetros, pero para poder acceder desde un pueblo al otro, es necesario hacerlo a pie, porque no hay caminos.

En diálogo con Catamarca/12la directora de la escuela 474 de El Tolar, Amalia Agüero, relató las proezas que realizaron los habitantes de la zona con la ayuda de Defensa Civil y otros habitantes del lugar. Según explicó, el accidente se produjo alrededor de las 13 del jueves. En ese momento, el niño y un amigo jugaban en la montaña cuando de improviso se desprendió un pedazo de “jaci” (tierra compacta) que cayó sobre la criatura. El celador de la escuela se comunicó con la directora, para que los ayude. La docente pudo comunicarse con Emilio Rodríguez, del área de Defensa Civil en la zona, quien consiguió un grupo de hombres para poder colaborar con el traslado.

Entre el área gubernamental y en coordinación con otras personas y pobladores del lugar, lograron que les envíen una ambulancia que los esperó en el paraje El Trapiche para trasladar a la criatura hasta el hospital de Belén. Gracias al esfuerzo de todos, lograron hacer el camino de 8 horas a pie, en la mitad del tiempo estimado “porque iban corriendo mientras cargaban la camilla sobre sus hombros”, contó Agüero.

Desde el lugar y hasta el hospital de Belén demoraron una hora y media más en ambulancia. Según el primer informe médico, el niño sufrió la pérdida de todos los dientes y la fisura de un hueso de una pierna

“Hoy –por ayer- lo trasladaron al Hospital de Niños Eva Perón, ubicado en la ciudad capital, porque los médicos quieren ver qué pasó con su paladar. Yo estuve con su padre, quien cuando me vio comenzó a llorar como un niño. Es la primera vez que está en la ciudad y tenía miedo, pero lo tranquilicé”, contó la docente. 

En la página de Facebook de la escuela, Agüero publicó un mensaje de agradecimiento de la madre del niño y de ella misma, hacia las personas que colaboraron para poder atravesar esa odisea. “Cuando murió Roque el año pasado, un muchacho de 35 años, siempre me preguntaba qué pasaría si un día le tocaba a un niño. Las horas de caminar para poder bajar al pueblo más cercano, el frío, las crecientes, la cuesta con escarcha, la falta de animales, siempre fue mi preocupación. Hasta que ayer pasó…”, señaló recordando el fallecimiento de un joven de la misma comunidad a quien, pese a que los pobladores realizaron la misma travesía, no pudieron salvarle la vida en el hospital. 

“Quiero agradecer infinitamente a las personas que fueron a encontrar a la gente que venía de El Tolar, porque pone de manifiesto la empatía, la solidaridad, el don de ser humano que es capaz de pensar en el otro “, expresó Agüero antes de dar un listado de todos los que intervinieron.

“En este momento difícil, mi único recurso es la página de mi bella Escuela N° 474, en la que muestro la realidad de mis niños y de la comunidad. Esa comunidad que ganó mi corazón porque son personas maravillosas, porque cuando llegué, vi sus carencias, que son muchas y por eso comencé en 2017 el pedido del camino. Pero hoy hablar del camino duele y mucho”, explicó.

Agüero contó que la madre del niño la llamó en todo momento para mantenerla informada. “Escuché cada palabra, sentí su dolor. Me contó que era tal la desesperación, porque al chiquito lo sacaron desmayado, que se prepararon como pudieron y salieron. Prácticamente toda la comunidad los acompañó hasta la cuesta, porque así son ellos, unidos, se quieren, se cuidan y protegen”, agregó. 

Promesas

En agosto de 2018 la Cámara de Senadores, publicó una visita a El Tolar. Con drones y fotografías, ilustraron las dificultades del camino y concluyeron en la necesidad de hacerlo. “El camino ayudaría además que la comunidad tenga otros servicios que hoy no tienen”, dijeron. 

Fueron al lugar tras la campaña que armó Agüero para el pedido del camino. Desde hace unos años el pueblo cuenta con paneles solares. Sin embargo, no tienen agua potable y deben traerla directamente desde el río. “Cuando hay creciente no se puede tomar. Conseguimos unos filtros que nos donaron y así tenemos agua para los chicos. Igualmente, allá arriba siempre hace frío y hay que esperar a que salga el sol para que el agua se descongele y tener“, relató.

La directora explicó que para poder llegar a la escuela los docentes, que son 5, más ella, viajan en auto hasta el último pueblo del norte de Belén (el paraje La Soledad), y de ahí para llegar al lugar son 9 horas a caballo o 12 a pie, tiempo que siempre se extiende por cuestiones climáticas. Para poder dar clases permanecen entre 21 y 25 días corridos en el lugar y dan clases de lunes a sábado.

“Los animales debemos alquilarlos nosotros y no siempre hay disponibles. Debemos pagar 2000 pesos de ida y 2000 pesos de vuelta si los queremos usar y llevar cosas”, contó y agregó que las carencias del pueblo de El Tolar, “son muchas”.

Los útiles, la ropa y comida que reciben los pobladores son conseguidos por la misma docente, quien, a través de su página de Facebook se contacta con ONGs o gente solidaria. “Tenemos baterías para los paneles solares gracias a una gente de Rosario que ayuda a escuelas rurales. También, por eso conseguimos un calefón solar y los chicos que se quedan en la escuela pueden bañarse con agua caliente cuando hay sol”, relató la mujer.

En marzo de este año las esperanzas se renovaron cuando el gobernador Raúl Jalil viajó hasta el paraje para dar inicio al ciclo lectivo. “Fue el primer mandatario provincial que visitó a esta población en el interior profundo de la bella provincia de Catamarca. Esta visita nos dio una gran felicidad porque entendimos que un camino para El Tolar, está cada vez más cerca de dejar de ser un sueño y convertirse en una realidad”, publicó la docente en aquel momento. Sin embargo, contó que ese día ella no pudo estar para realizar los pedidos necesarios y contarle al gobernador cómo viven los pobladores de la comunidad.