Marina (de 29 años), mamá de dos nenes, y Aldana (21), ambas estudiantes de Biología, fallecieron con pocos días de diferencia.

La ciudad de Concordia, en Entre Ríos, se vio conmocionada en las últimas horas por la muerte, en un lapso de poco más de una semana, de dos jóvenes hermanas enfermas de coronavirus.

Marina Güida, de 29 años, madre de dos chicos y estudiante de cuarto año del Profesorado de Biología, falleció en la madrugada de este martes tras permanecer internada varios días por complicaciones que le presentó el virus. Por tratarse de una paciente con covid-19, no habrá velatorio, por lo que este mismo día será enterrada en el cementerio El Pinar del Campanario.

Según informó el Diario Uno, de Entre Ríos, su hermana, Aldana Güida, de 21 años y también estudiante de Biología, había fallecido el pasado 2 de mayo por la misma enfermedad.

La noticia fue confirmada por Víctor Forni, exesposo de Marina y padre de sus hijos, desde su cuenta de Facebook. “Lamentablemente quiero agradecer de corazón a todos quienes hicieron la cadena de oración por la salud de la madre de mi hijo, por Marina Güida. Pero lamentablemente se nos fue, nos dejó. Y hay que seguir adelante. No es fácil”, señaló el hombre con la voz quebrada y desazón.

“Es un momento duro para mí, porque, más allá de ser su ex pareja, teníamos una muy buena relación como padres. Estoy destrozado como toda la familia completa por esta enfermedad de mierda que es el Covid, esta enfermedad de mierda que no le está dando tregua a nadie”, indicó.

Forni, un locutor conocido en la zona, concluyó: “Quiero agradecer a la familia, a la gente presente, por habernos apoyado en todo y apoyado a la familia de ella, a la familia Güida. Primero se fue Aldana y ahora se fue Marina, así que no hay consuelo”.

En tanto, el hermano de las jóvenes, de nombre Freddy, también escribió un sentido posteo en Facebook: “Me cortaron las alas, se llevaron un pedazo de mí, no encuentro palabras para este momento, trato de pensar que es una pesadilla, que mis dos hermanas están vivas y que ya voy a despertar, pero nunca despierto y ustedes ya no están”, comenzó su crudo texto.

Y con el mismo tono, concluyó: “Cuando me siente en la mesa y se sienta tan vacío, tan triste, cuando la soledad me golpee y nadie esté para levantarme, porque al fin y al cabo, aunque esté rodeado de gente me siento solo. Descansen en paz, yo cuido el legado, yo cuido a papá y mamá. Las amo, hasta pronto”.