Se ha convocado para el próximo sábado una movilización en la ciudad carioca en protesta a los recortes del Ejecutivo.

La Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), la mayor del país, advirtió que podría cerrar sus puertas a mediados de año tras los recortes presupuestarios del Gobierno destinados a la educación superior, lo que ha generado una oleada de críticas contra el presidente Jair Bolsonaro. 

Según la Asociación Nacional de Dirigentes de Instituciones Federales de Enseñanza Superior (Andifes), el presupuesto del Ministerio de Educación destinado a la enseñanza superior pasó de 7.100 millones de reales (unos 1.349 millones de dólares) en 2010, a 5.000 millones de reales en 2020 y 4.500 millones de reales (unos 855.000 dólares) en 2021. 

El presupuesto de la UFRJ, concretamente, pasó de 630 millones (unos 119 millones de dólares) en 2011 a 299 millones (unos 56 millones de dólares) en 2021. 

En un artículo escrito en O Globo, la decana y el vicedecano de la UFRJ, Denise Carvalho y Carlos Rocha, advirtieron que llevan sufriendo recortes desde 2013, pero la situación ahora “es inviable”.

Los responsables de la UFRJ recordaron que, además de ampliar sus camas en sus hospitales, en este año de pandemia, la universidad realizó estudios pioneros de vigilancia genómica, identificaron nuevas variantes del virus, desarrollaron pruebas serológicas y vacunas con tecnología nacional se encuentran en fase de estudios preclínicos. 

“La URFJ cerrará sus puertas por la incapacidad de pagar sus cuentas de seguridad, limpieza, electricidad y agua. El gobierno optó por los recortes y no por la preservación de las instituciones”, lamentan.

“Política destructiva”

En una petición que circula por internet, los estudiantes criticaron los recortes cuando el país vive una crisis sanitaria que ya ha dejado más de 425.000 muertos en el país. 

“El presupuesto de las universidades se ha reducido radicalmente desde hace tiempo, pero durante el gobierno de Bolsonaro la situación se agrava de forma crítica y la enseñanza pública es otro objetivo más de la política destructiva y negacionista de este gobierno”, apuntan.

El anuncio de la universidad provocó una ola de indignación en las redes sociales con la etiqueta ‘UFRJnaopodefechar’ (UFRJ no puede cerrar).

“Asfixiar financieramente a la universidad pública produce muerte cultural, científica, económica y social”, destacó el escritor Chico Alencar, que colgó en las redes el cartel de una convocatoria de protesta para el próximo sábado.

El anuncio coincide con un pedido del Ministerio Público de Brasil para investigar un posible “presupuesto paralelo” del Gobierno de Bolsonaro, que habría desviado 3.000 millones de reales (unos de 574 millones de dólares) de dinero público para destinarlo a su base aliada en el Congreso. La mayor parte del dinero habría sido invertido en la compra de maquinaria agrícola por valores hasta tres veces superiores a los precios de referencia en el mercado.

“No podemos permitir que una de las universidades públicas más importantes del país deje de producir conocimiento por culpa de un boicot deliberado de un tirano que come carne de 1.800 reales y paga 3.000 millones de reales para mantener su apoyo parlamentario”, comentó Bohn Gassa, líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara de los Diputados. 

Por su parte, el excandidato a la Presidencia Ciro Gomes dijo: “No es coincidencia que que la furia genocida del ‘bolsonarismo’ vaya contra esta institución centenaria, la primera universidad federal brasileña, centro de formación y producción científica, artística y cultura reconocida mundialmente”.

“Además del medio ambiente y la salud ahora la educación está siendo destruida por el increíble gobierno de Jair Bolsonaro. ¡Felicidades presidente!”, ironizó un internauta.