Mientras continúan los rastrillajes para hallar a la joven de 18 años desaparecida, hay dos sujetos en la mira que tendrían vinculación con las drogas. El círculo narco alrededor del caso.

Por algunas horas bajó la efervescencia en el caso Abigaíl Carniel (18), la joven de Las Heras que lleva casi un mes desaparecida y cuya búsqueda se torna complicada. Luego de intensos rastrillajes desarrollados entre el martes y el miércoles, los pesquisas ayer por la tarde tomaron una pausa para recabar más pruebas, mientras en la causa se afianzan las hipótesis vinculadas al narcotráfico. Hay dos aprehendidos que serían liberados.

Operativos de madrugada, una importante cantidad de perros adiestrados olfateando rastros, policías de distintas divisiones, bomberos y hasta máquinas retroexcavadoras participaron de las medidas, todas centradas en los barrios Sargento Cabral, Infanta y el asentamiento 12 de Mayo. Precisamente en este último sector es donde vive la chica, sobre la avenida Regalado Olguín, pero solía moverse por toda esa zona.

Por esto es que la investigación se centra en esa parte de Las Heras, aunque los trabajos realizados entre el martes y ayer terminaron con resultados negativos. La mayor expectativa se había concentrado en un predio del Sargento Cabral, detrás de lo que era el club Jorge Newbery, donde finalmente no se encontró nada.

Allí, canes de diferentes agrupaciones marcaron un par de puntos, sin llegar a conseguir rastros contundentes. Primero se levantó un contrapiso ubicado al lado de una cancha de fútbol de alquiler y a unos metros se hizo otra excavación sobre la tierra.

Fuentes cercanas a la causa creen que los perros no fallaron en su instinto y que, al menos, Abigaíl pasó por ahí en algún momento. De ella lo último que se supo es que el 15 de abril venía desde el Centro en un micro y se bajó en una parada que está a sólo 200 metros de donde se profundizó la búsqueda.

En la noche del martes y por orden del fiscal Carlos Torres, la Policía aprehendió a tres personas que se presentaron como los responsables de la cancha. Hubo una mujer que fue liberada horas después, en tanto que dos hombres seguían en la comisaría y hoy se ordenaría su libertad ante el resultado negativo de los rastrillajes. Nadie de la familia de la joven sostiene que ella tenga algún tipo de relación con esta gente.

Mucho silencio y sospechas relacionadas a la droga
A los sabuesos que trabajan el caso se les está dificultando llegar a información certera, ya que casi nadie habla sobre el tema en dichas barriadas. Creen que podrían haber “tipos pesados” involucrados en la desaparición y reina el temor a aportar datos. Ni siquiera la recompensa de $200.000 ha surtido efecto.

Puntualmente, los investigadores saben que en la zona hay movimiento de droga y que hay hombres que estarían relacionados al negocio ilícito y que también están mencionados en el expediente de Abigaíl. Uno de ellos es apodado “Cepillo” y al otro se lo conoce como “Pacheco”.

Los lugares donde viven ya fueron allanados en semanas anteriores y en la casa del “Pacheco” fue donde se encontró sangre humana que se está analizando para saber si corresponde a la jovencita desaparecida. Se hizo un cotejo entre esos restos hemático y el ADN de la mamá de Carniel, cuyos resultados están al caer: de ser positivo se complicaría la situación de este sujeto.

En cuanto al “Cepillo”-con antecedentes por causas de estupefacientes-, fue señalado por una amiga de la chica. Esta mujer, alias “Nené”, dijo que cuando volvían juntas del Centro, Abigaíl se bajó del colectivo y se dirigió a la vivienda de este muchacho.

“Nené” también está en la mira de la fiscalía, no sólo por ser la última persona que estuvo con la joven, sino porque llama la atención que una mujer de 46 años, como ella, se relacione con alguien 28 años menor.

En este contexto es que se maneja la hipótesis de que Abigaíl haya sido atacada en algún “ajuste de cuentas” por drogas. Hay dos datos extra: la joven también consumía y en las inmediaciones de la cancha donde se realizó el operativo existiría venta al menudeo.