Un turista quedó suspendido a más de un centenar de metros de altura después de que el puente de cristal sobre el que caminaba se rompiese. Afortunadamente, el hombre pudo agarrarse al pasamanos del puente y, con la ayuda de los servicios de emergencia, cruzarlo sano y salvo.

El suceso tuvo lugar en un complejo turístico construido sobre la montaña Piyan, cerca de la ciudad china de Longjing. Los fuertes vientos de más de 140 kilómetros por hora que azotaron la región fueron los causantes de que el panel de cristal se rompiese.

“Nuestro personal se apresuró hacia el lugar con equipos de emergencia y consiguió llevar con éxito a la persona atrapada a un lugar seguro” indicaba un comunicado publicado en la página de Weibo del ayuntamiento de Longjing.

El hombre afectado tuvo que ser trasladado al hospital para recibir atención psicológica después del traumático incidente, pero fue dado de alta horas más tarde.