En el caso hay dos enfermeros detenidos y un exconcejal excarcelado.

La Costanera de Esquina. En esa ciudad evalúan llamar a todos los registrados como vacunados para ver si algún nombre fue usado para ocultar el hurto.

La investigación se disparó a fines de la semana pasada, cuando un exconcejal le contó a uno de los directivos del Hospital que se había vacunado por fuera del sistema, abonando cerca de 15.000 para asegurarse las dos dosis contra el virus que puso en jaque al mundo.

Los directivos citaron un enfermero sospechoso de haber sido parte de la sustracción de vacunas, quien si bien en un momento negó la irregularidad, ante las evidencias terminó reconociendo la maniobra e involucró a la responsable del operativo de inmunizaciones en la ciudad, Sara Gutiérrez, una enfermera con más de dos décadas de antigüedad en el Hospital.

El viernes a la noche, el fiscal Javier Mosquera, le tomó la denuncia a los directivos del Hospital San Roque, y al día siguiente el juez ordenó allanar las viviendas de los dos agentes sanitarios y del vacunado, en busca de ampollas vacías u otros elementos que probaran la sustracción de las vacunas.

Además, se les secuestraron los teléfonos celulares, que ahora serán peritados en la ciudad de Corrientes, para analizar los cruces de mensajes y llamados. Creen que allí podría surgir información sobre las personas vacunadas con las dosis que iban sustrayendo en la modalidad hormiga.

Gutiérrez y el enfermero Guillermo Barrios fueron imputados de los delitos de cohecho pasivo y defraudación a la administración pública; mientras que el exconcejal está acusado de haber cometido cohecho activo y de haber sido partícipe necesario de una defraudación, trascendió.

Barrios y Gutiérrez están detenidos, con prisión preventiva por diez días, porque podrían entorpecer la investigación o eliminar pruebas; mientras que el exedil fue excarcelado por el juez de la causa.

El fiscal Mosquera ya realizó una inspección ocular en el Hospital y se contactó con la directora de Inmunizaciones del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, Marina Canteros, quien le envió planillas con la cantidad de dosis remitidas a Esquina.

Así se supo que la ciudad recibió 6.215 dosis, de las cuales se aplicaron 5.771, 221 quedan en stock, cien fueron derivadas a Pueblo Libertador, y otras diez fueron devueltas al Ministerio por la pérdida de la cadena de frío. De allí surge que son 113 las vacunas faltantes.

Fuentes vinculadas a la investigación dijeron que el entrecruzamiento de datos se dificulta porque existe una demora en la carga de datos en el SISA (Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina).

Desde la Justicia analizan los datos de las planillas y evalúan la posibilidad de contactar a todos los vacunados para saber si efectivamente recibieron la dosis o sus identidades fueron usadas para ocultar el hurto.

Los precios
Los investigadores ya tienen en su poder un mensaje del enfermero en el que cuenta que cobró 15.000 pesos por la vacuna y que ese dinero lo repartió con Gutiérrez. Ahora se intenta establecer si otras personas estaban al tanto del negocio que habían montado los enfermeros.

Pese a que el enfermero mencionó ese monto, en Esquina trascendió que las vacunas de Sinopharm eran ofrecidas por 8.000 pesos por dosis; y la Sputnik V a 9.000 pesos.