Según un estudio serológico divulgado este jueves por la Alcaldía.

El estudio mostró que el 33,5 % de 5.760 personas cuya sangre fue analizada, es decir uno de cada tres paulistanos con más de 18 años, había entrado en contacto con el virus, explicó el secretario municipal de Salud, Edson Aparecido.

Teniendo en cuenta el margen de confianza del estudio, el porcentaje de adultos de San Pablo que pudo haberse contagiado llega al 37,1 %.

San Pablo, con 12,3 millones de habitantes, es la ciudad de Brasil más afectada por la pandemia, con 28.715 muertes y cerca de 1,09 millones de casos.

De acuerdo con la Alcaldía, el 33,5 % medido en el estudio de abril es el mayor porcentaje de contagiados en los cinco estudios serológicos realizados hasta ahora.

En el anterior estudio, en febrero pasado, el 25 % de la población adulta paulistana había entrado en contacto con el virus. En junio del año pasado, cuando fue realizado el primer estudio, el porcentaje era del 9 %.

El estudio mostró que el 33,5 % de 5.760 personas cuya sangre fue analizada, es decir uno de cada tres paulistanos con más de 18 años, había entrado en contacto con el virus (EFE/ Fabio Motta/Archivo)

Se trata de un número altísimo y está relacionado con la circulación de la cepa P.1”, explicó Aparecido al hacer referencia a la llamada variante brasileña, que surgió en la Amazonía en noviembre pasado y que es actualmente la responsable por la mayoría de los contagios en Brasil.

Pese a que aún se desconoce si esta variante es más mortal, los estudios indican que es al menos tres veces más contagiosa que la original.

Según el secretario, la prevalencia de esta variable en las transmisiones también cambió el perfil de los infectados por el virus, ya que la franja de edad actualmente con mayor incidencia de la enfermedad es la de entre 18 y 34 años, con el 35,1 % de los casos, seguida por el grupo de entre 35 y 49 años, con el 28,7 %.

Con la P.1 tuvimos aumento de los casos entre los llamados jóvenes adultos, de entre 20 y 55 años de edad”, afirmó Aparecido, quien reconoció igualmente que el inicio de la campaña de vacunación ayudó a reducir la incidencia entre los mayores de 80 años.

Según el estudio, la mayor parte de los adultos en cuya sangre fueron detectados anticuerpos para el COVID-19 (es decir que habían entrado en contacto con el virus) no manifestó síntomas de la enfermedad.

Fuera de este 56,1 % de asintomáticos, un 37,2 % necesitó ser internado en unidad de cuidados intensivos y un 17,2 % tuvo que ser conectado a respiradores artificiales.

La situación de San Pablo refleja la gravedad de la pandemia en Brasil, actualmente el segundo país en número de muertes por COVID-19, detrás de Estados Unidos, con cerca de 430.000 víctimas, y el tercero en contagios, después de EEUU e India, con 15,4 millones de casos confirmados.