El crimen de uno de los integrantes de la banda de Esteban Alvarado fue por encargo desde la cárcel. Los autores, que son imputados este viernes, recibieron el pago en una estación de servicio de la zona oeste

Cuatro personas, tres hombres y una mujer, son formalmente acusados en la tarde de este viernes por participar en el crimen de Nicolás “Fino” Ocampo. La víctima era parte de la banda de Esteban Alvarado y había firmado un acuerdo abreviado a través del cual reconoció su responsabilidad en el hecho. Salió en agosto pasado con libertad condicional y sufrió un atentado contra su vivienda. Este 16 de abril fue asesinado en la puerta de su casa frente a su familia.

Ahora son imputados cuatro sospechosos por el homicidio por promesa remuneratoria; la Fiscalía contó que se pagó en una estación de servicios 270 mil pesos por el homicidio. Un hombre detenido en la Unidad Penitenciaria N° 3 sindicado como organizador del crimen, su pareja y otros dos jóvenes que según la teoría fiscal fueron los ejecutores del hecho reciben la acusación. La audiencia pasó a un cuarto intermedio y continúa durante el resto de la tarde.

El 16 de abril Nicolás “Fino” Ocampo llegó a su casa, ubicada en Ocampo 6600 junto con su pareja y su hija en una camioneta Toyota Hilux; en ese momento un joven se bajó de una moto y le disparó con una pistola. Este viernes los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery de la Agencia de Criminalidad Organizada imputaron al cuarteto por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y calificado por promesa remuneratoria.

Según la teoría fiscal, Fabio Alejandro G., un interno de la cárcel local conocida como La Redonda, a través de un teléfono celular que tenía en forma indebida se contactó con personas que aún no han sido identificadas para que realizaran tareas de inteligencia en las inmediaciones de la casa de la víctima desde la mañana del día en que se produjo el crimen.

Para la Fiscalía, este hombre acordó con los matadores un pago de 270 mil pesos, un arma y una moto en forma de pago del “trabajo” a realizar. Según la reconstrucción, dos jóvenes en moto pasaron al menos tres veces por el lugar y a las 15.35, cuando la víctima se disponía a bajar de la camioneta en la que había llegado a su casa, el acompañante de la moto se bajó y disparó contra Fino con un arma calibre 9 milímetros en tres oportunidades.

Para los fiscales, el conductor de la moto era Brian Josué “Narigón” G. y el acompañante y tirador Uriel Alejandro R., alias Claudio. Según la pesquisa, el pago por el crimen se realizó esa noche en una estación de servicios de calle Provincias Unidas y Juan Domingo Perón; para el conductor se abonó 10 mil pesos y la motocicleta, y para el acompañante 60 mil pesos.

En cuanto a la mujer, pareja del presunto organizador, la Fiscalía sostuvo que fue una partícipe necesaria, ya que previo al crimen entregó un celular para que Narigón se comunicara con Fabio G; además gestionó los remises para los tiradores y le dio 5 mil pesos a Brian G. para que se cortara el pelo, afirma la acusación. Además le dio lugar para guardar la motocicleta.

La audiencia, presidida por el juez Carlos Leiva, continúa a partir de las 15.45 con exposición de la evidencia fundante y el pedido de medida cautelar.