Ocurrió en la localidad de Bernardo de Irigoyen en pleno mediodía. Los asesinos se desplazaban en moto y huyeron sin robar nada, por lo que los investigadores suponen que habría sido un ajuste de cuentas


La pequeña localidad misionera de Bernardo de Irigoyen, ubicada en la frontera con Brasil, ayer fue escenario a pleno mediodía de un crimen violento con un marcado sello mafioso: dos sicarios a bordo de una moto asesinaron a balazos a un abogado que circulaba en su camioneta Ford Ranger Limited por una calle interna del barrio Santa Rita. Los asesinos escaparon en segundos, sin robarle nada a la víctima. Es por esto que los investigadores suponen por el momento que se habría tratado de un ajuste de cuentas.

La víctima fue identificada como Juan María López, un abogado de 50 años oriundo de la localidad entrerriana de Chajarí, que además se dedicaba a la comercialización de vinos que traía directamente desde la provincia de Buenos Aires.

De acuerdo con los primeros datos de la investigación, el ataque ocurrió hacia las 13 cuando los dos sicarios, a bordo de una moto Honda modelo Titan 150 de color negra, se pusieron a la par de la camioneta de López y efectuaron por lo menos cinco disparos. Los balazos ingresaron por el parabrisas y la ventanilla de la camioneta. El acompañante de López, también abogado, resultó ileso.

La víctima fue llevada en grave estado al hospital de la localidad, donde ingresó a la guardia de emergencias en paro cardiorrespiratorio con tres disparos, dos en la región posterior dorsal izquierda -que lesionó órganos vitales- y uno en el brazo izquierdo, publicó la agencia Télam.

Tras el ataque, efectivos de la Unidad Regional XII de la Policía de Misiones desplegaron un amplio operativo para cercar a los asesinos pero sin resultados hasta ahora. Los investigadores presumen que los agresores escaparon a Brasil por uno de los tantos pasos fronterizos no habilitados.

Según se pudo establecer en la investigación que recién comienza, el hombre había llegado esa mañana desde la ciudad de La Plata y todo hace suponer que el asesinato está enmarcado en un ajuste de cuentas.

De acuerdo con el diario El Territorio de Misiones, si bien el hombre que iba de acompañante de López resultó ileso, debió ser atendido por el shock que le generó la situación y los investigadores aguardaban a que esté en condiciones de prestar su testimonio. Por estas horas, es la pieza clave en la causa que permitirá conocer cómo fue la secuencia y quizás el motivo del brutal crimen.

La Policía Científica recolectó muestras de la camioneta y buscó elementos que lleven a dilucidar un posible móvil. Por ejemplo se llevaron el teléfono celular de la víctima, que ya fue remitido al personal de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas del Poder Judicial.

El medio misionero indicó además que en el interior del vehículo fue encontrada una serie de recibos y remitos vinculados a la comercialización de vinos y, según adelantaron fuentes de la investigación citadas por el diario, es muy probable que el crimen tenga relación con la venta de ese tipo de productos en la zona fronteriza con Brasil.

Los registros comerciales de López indican que su principal actividad es la venta al por menor de productos alimenticios, bebidas y tabaco en comercios especializados, desde hace al menos diez años. Pero también figura que brinda servicios de asesoramiento, dirección y gestión empresarial, acaso algo más vinculado a su profesión de abogado. Uno de los elementos que hay que establecer ahora es si la víctima recibió algún tipo de amenaza en los últimos días.

En las redes sociales vecinos de su Chajarí natal se hicieron eco de la muerte de López -a quien conocían con el apodo de Chapulín- y expresaron su tristeza, ya que era muy conocido en el lugar. El hombre contaba además con domicilios registrados en Puerto Iguazú y La Plata

Por lo pronto, el titular del Juzgado de Instrucción 1 de San Pedro, a cargo del magistrado Ariel Omar Belda Palomar, dispuso que el cuerpo de la víctima sea trasladado a Posadas para que se le practique autopsia y así establecer el calibre de la balas que acabaron con su vida.