El chico de apenas 20 años que causa furor con su “cumbia 420” no se olvida de sus raíces y ayuda a los más necesitados. Sus historias de solidaridad en General Rodríguez, donde vive y es querido por todos los que lo conocen.

Es el artista musical del momento, con millones de seguidores en las redes sociales. Su “cumbia 420”, como él mismo la llama, causa sensación en jóvenes e incluso niños. Sin embargo, el mayor éxito de Elian Valenzuela, mejor conocido como “L-Gante”, radica en su vocación solidaria, potenciada por su humildad para no olvidarse de los que menos tienen, de sus orígenes, en pleno auge de su carrera.

El despertador sonó muy temprano el último martes, pero no constituyó impedimento para Elian, quien saltó de la cama, se vistió en pocos segundos y marchó a encontrarse con centenares de familias de los diferentes barrios de la localidad bonaerense de General Rodríguez, donde reside, como asimismo visitó entidades benéficas que asisten a quienes padecen diversas carencias.

No obstante, aquella experiencia marcó el impulso para que 24 horas después planificara junto con un amigo un almuerzo solidario en la plaza Rincón, de dicho punto bonaerense.

Más de 200 chicos se acercaron al espacio público, no sólo para recibir una hamburguesa, preparada por él y por Luis Ibáñez, ser querido que ha fomentado y lo acompaña en esta faceta social, sino también para tomarse una fotografía con L-Gante. En este sentido, Omar Abuhid, quien estuvo codo a codo con el cantante en las mencionadas iniciativas, dejó en claro que “es un buen pibe, muy humilde, que siempre salió de él ayudar en los barrios”.

A pesar del éxito, de la fama de “Perrito Malvado”, cuyo videoclip grabó junto con Pablo Lezcano y generó furor, Valenzuela, a sus tan sólo 20 años, no se olvida de sus orígenes: “En mi casa nunca sobró nada, yo sé lo que es pasar necesidades”. En ese contexto adverso, él comenzó a delinear su sueño, con la computadora que entregaba el programa educativo “Conectar”, y un micrófono, que le costó mil pesos. Fue así como nacieron sus primeras canciones, las que se refieren a diferentes cuestiones que ilustran la vida compleja y dura de los sectores más postergados, a pesar de que “muchas veces me han censurado en las redes sociales”.


Sus letras cristalizan su impronta, su pertenencia, la cual él mismo demostró la semana pasada con sus presencias por diversos rincones de General Rodríguez, e incluso frente a la cámara de Crónica HD para brindarle ayuda a una mujer y a sus tres hijos, quienes quedaron en la calle tras un incendio a la vivienda que habitaban, provocado por la ex pareja de la mamá de los niños.

Al respecto, L-Gante remarcó que “me gusta mucho andar por las calles viendo en qué se puede dar una mano, porque yo soy como ellos, no quiero que se queden con mi fama, sino que me vean como un par que los puede acompañar en su intento de salir adelante. Es a las villas donde más me gusta ir, porque me siento muy cómodo”.

Una muestra de voluntad que día a día acrecienta, yendo a cada una de las 26 ollas populares que organiza Luis en todo el distrito, con su habitual expresión: “Vamos, perro”, y que tiene como meta extenderla en todo el país, con la puesta en marcha de comedores y merenderos, lo cual significaría para Elian su mejor cumbia.