La ocupación de camas está al límite en la provincia de Santa Fe, a pesar de que la semana pasada se puso en funcionamiento una nueva sala de terapia con 8 camas en el hospital Cullen. Lo mismo sucede en Rosario.

Por eso este mediodía, el gobernador Omar Perotti recibirá a los directores de hospitales y ya se anticipa que se tomarán más medidas restrictivas. El secretario de Salud del municipio de Rosario, Leonardo Caruana, ya está pidiendo volver a Fase 1. La preocupación se centra en que en toda la provincia quedan apenas 10 camas disponibles.

En una conferencia de prensa ofrecida esta mañana, el secretario de Salud Jorge Prietto y el director del hospital Juan Pablo Poletti confirmaron que sólo quedan dos camas en la ciudad, en una situación que es sumamente cambiante. Por esto, durante este mismo lunes se empezarán a internar pacientes en el hospital militar que se levantó en el predio del Liceo, justo enfrente del Cullen.

Este hospital modular constará de 40 camillas rodantes (móviles) ubicadas en las distintas carpas en donde se atenderán pacientes no Covid con patologías “controlables” o que estén en recuperación, como aquellos que deben hacer el período postoperatorio. La idea es descomprimir en el Cullen las camas críticas para quienes cursar la enfermedad, y así darles alivio a las áreas de terapia intensiva.