Se trata de una iniciativa de la diputada Gabriela Estévez y busca realizar una reparación histórica con las personas de esta comunidad para garantizarles una vejez digna. 

En el marco del 17 de mayo, Día Internacional Contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género y su expresión, la diputada nacional por Córdoba del Frente de Todos, Gabriela Estévez, presentará en la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley de Reparación para Personas Mayores Travestis y Trans.

La iniciativa es impulsada por la Diputada Nacional por Córdoba del Frente de Todos (FDT), Gabriela Estévez, la Liga LGBTIQ+ de las provincias y la Convocatoria Federal Trans y Travesti Argentina. 

El objetivo es “reparar la violación de los Derechos Humanos de las personas mayores travestis y trans incluyéndolas en el sistema de seguridad social para garantizarles una vejez digna”, indicaron en un comunicado.

En el proyecto, se estipula una jubilación equivalente al 80% de la pensión mínima para las personas trans o travestis mayores de 40 años.

La explicación que dio la diputada ante esto, es que las personas de la comunidad trans y travesti tienen una esperanza de vida de 35 años. 

Para acceder al beneficio solo es necesario dar constancia del trámite de cambio de género en el DNI o, en caso de no cumplir este requisito, con una declaración jurada de Anses. 

La jubilación es accesible para personas que tengan al menos dos años de residencia en el país. También pueden acceder trabajadores del sector privado.

Además, la iniciativa, que se presentará mañana a las 17, es un homenaje a Lucía Torres Mansilla, más conocida como “La Loba”, una activista trans de la localidad de Paraná, Entre Ríos, que fue víctima de un transfemicidio en 2019. 

“El proyecto viene a profundizar el proceso de reconocimiento e inclusión del colectivo travesti trans que iniciamos con la ley de identidad de género en 2012 y que continuamos con los decretos de cupo e inclusión laboral el año pasado”, afirmó Estévez.

Y añadió: “Sabemos que la reparación nunca será total, porque los días de encierro no serán recuperados, porque las cicatrices físicas y espirituales de tanto atropello no sanarán por fuerza de ley, pero al menos, el reconocimiento de la violación de los derechos humanos de este colectivo terminará con la invisibilización de una parte importante de nuestra historia y su inclusión en la seguridad social garantizará condiciones materiales mínimas para una vejez travesti y trans más digna”.