Este ejemplar analiza su entorno y utiliza los elementos que encuentra para protegerse, ocultarse o hacerse un refugio.

Bajo el mar, la mayoría de animales se mueven nadando, aunque también se podría esperar encontrar a algunos cangrejos y otros moluscos caminando. Sin embargo, lo que no se esperaría ver nunca es a un pulpo andando, pero es posible gracias al anfioctopus marginatus, un tipo de cefalópodo que puede caminar como los humanos.

Este animal invertebrado, comúnmente llamado pulpo de coco, suele habitar en los océanos Pacífico e Índico occidental y prefiere las aguas costeras poco profundas del sur de Japón, Australia, Nueva Guinea y Sudáfrica.

A simple vista puede parecer un cefalópodo cualquiera, pero al moverse se puede ver su peculiaridad: utiliza dos de sus tentáculos para andar dando pasos como una persona, mientras con los otros seis explora los alrededores.

Pero su comportamiento singular no queda en su capacidad de, además de nada, adoptar una postura bípeda, sino que también puede utilizar su entorno como ‘herramientas’ para mejorar su vida.

Así se puede ver en algunos vídeos que se grabaron de este espécimen, que se han viralizado en redes, en los que se ve a estos ejemplares utilizando conchas y cáscaras de coco -de ahí su nombre- para camuflarse, protegerse o hacerse una ‘casa’ segura que le salve de los depredadores.

Y es que el anfioctopus marginatus es tan inteligente que puede analizar los elementos que encuentra para transportarlos -caminando a dos patas- y utilizarlos en su beneficio.

Los ejemplares de pulpo de coco, que se alimentan de cangrejos, almejas y camarones, suelen medir unos 8 centímetros de largo, aunque pueden llegar hasta los 15 centímetros incluyendo los tentáculos, tal y como ha compartido Oceana.