Entre las imágenes de miles de personas que desde el lunes intentan llegar a Ceuta a través del agua, una ha impactado de manera especial. La de un submarinista de la Guardia Civil sosteniendo a un bebé de corta edad, al que salvó de morir ahogado y que afortunadamente está fuera de peligro. La conmovedora y potente escena se ha convertido ya en una de las instantáneas de la crisis diplomática.

Ha sido el Instituto Armado el que este martes y a través de sus redes sociales ha difundido las escenas de las labores de rescate que están llevando a cabo en aguas de Ceuta “para salvar la vida de decenas de menores”. En algunos casos, como en el de la imagen del submarinista actuando en el espigón de El Tarajal, se trata de recién nacidos o bebés de muy corta edad.

De los protagonistas de la imagen en cuestión se sabe poco. Del bebé, que tiene apenas dos meses de vida y que, afortunadamente, se encuentra en buen estado tras ser rescatado del agua. Del agente, que se llama Juan Francisco y es miembro del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de Ceuta. En la imagen se ve como sostiene al bebé, que va en pijama, ayudado de un salvavidas que le lanzaron sus compañeros.

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Continúa la entrada de inmigrantes en Ceuta
El salvamento de Juan Francisco fue captado y difundido, pero no ha sido el único. Un voluntario de la Cruz Roja salvó la vida a una bebé, de tan solo tres semanas, cuya madre lo sostenía en brazos y se encontraba atrapada en el tumulto de personas que estaban junto al vallado del espigón fronterizo. El voluntario logró coger al niño a través de un hueco de la valla mientras que la madre aguardaba una larga cola para entrar, según han informado a Efe fuentes de la organización humanitaria.