Los delincuentes eran tres y huyeron con 20 mil pesos y los dos autos de la familia. La víctima fue operada de urgencia y permanece internada.

Carlos Faverio, un arquitecto de 43 años que había llegado al país la semana pasada desde Barcelona, se encontraba este martes por la mañana de visita en la casa de sus padres en la localidad bonaerense de Martínez cuando escuchó un fuerte golpe en la puerta de entrada y de repente tres delincuentes armados aparecieron frente a él. Hubo un forcejeo y ahora permanece internado con un balazo en el tórax.

La sospecha de los investigadores es que los ladrones usaron una tarjeta de plástico para empujar el pestillo de la puerta que no estaba con traba y así lograron abrirla y sorprender al arquitecto.

La víctima fue amenazada a punta de pistola y llevada por la fuerza hasta uno de los dormitorios, en el que, en medio de un forcejeo con uno de ellos, le dispararon un tiro en el pecho y lo dejaron herido mientras seguían adelante con el asalto.

En otro de los ambientes, la banda dio con los padres de Faverio, que no habían escuchado el disparo minutos antes y ni siquiera sospechaban que su hijo había sido baleado. A ellos, también los redujeron y poco después los asaltantes huyeron con unos 20 mil pesos y los dos autos de la familia, un Volkswagen negro y un Fiat rojo que aún no fueron recuperados.

El arquitecto fue trasladado por sus propios padres al Hospital Central de San Isidro, donde lo operaron de urgencia y quedó internado, aunque fuera de peligro. De acuerdo con el último parte médico, “evoluciona de forma favorable, hemodinámicamente compensado, con buen ritmo diurético”, indicó Télam.

“Se encuentra con analgesia endovenosa y las heridas quirúrgicas abdominal y torácica en buenas condiciones locales. De persistir esta evolución, se considera el pase a sala general”, añadió el informe.

Mientras tanto, los investigadores analizan los videos de las cámaras de seguridad de la zona para dar con los asaltantes. En la escena del hecho, los peritos secuestraron un proyectil que sería calibre .32, aunque todavía se esperan los informes balísticos.

El caso es investigado por el fiscal Gastón Garbus, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de Martínez, y por detectives de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro.

En las últimas horas y a través de las redes sociales, amigos de la víctima pidieron dadores de sangre e indicaron que aquellos interesados se pueden acercar este viernes al puesto móvil ubicado en avenida Márquez y Santa Fe, de San Isidro, de 8 a 12 y sin turno previo.