Hilaria es madre de tres niños y todos los días emprende una caminata por las calles de Humahuaca vendiendo arroz con leche para subsistir. Encontró un monedero de una turista y lo entregó.

La mujer tiene que vender todo lo que prepara para comprar alimentos para sus hijos y aunque encontró una suma importante de dinero, la devolvió.

“Dejé la billetera en la radio del pueblo y la dueña la retiró. Estoy contenta por la acción que hice porque lo que no es de uno, no es de uno”, contó.

“La satisfacción es mía en lo personal porque ayudé al vecino que le correspondía. Cuando me enteré que la señora retiró sus pertenencias fue una gran alegría para mí”, expresó la humilde mujer.

“Yo me puse en el lugar de la persona que lo había perdido y una persona se siente mal. De chica me enseñaron que lo que no es mío, no es mío y si tengo tanto o mucha necesidad debo pedir y lo que no es mío, no es mío”, reiteró.