A seis meses de la muerte del Diez, habló de cómo transita el duelo y la necesidad de escuchar anécdotas sobre él.

Después de la muerte de Diego Maradona, ya nada fue igual para su familia. Seis meses después, sus hijos siguen en búsqueda de justicia, ya que apuntaron contra la responsabilidad médica de los especialistas que lo cuidaban. Se reflotaron viejas internas en su círculo íntimo y hubo versiones entrecruzadas de sus exparejas. En medio del caos, Dalma Maradona no pudo evitar contener la emoción cuando recordó a su papá este martes en Un día perfecto, el programa radial donde trabaja junto a Cayetano y Gabriel Schultz.

Aunque ella intenta siempre mostrar el lado positivo y compartir con sus seguidores fotos de su infancia junto al exfutbolista, esta vez no quiso esconder lo que sentía y se largó a llorar al aire.

Todo empezó cuando hablaron del libro Bilardo y Menotti. Al recibir la recomendación de sus compañeros de leerlo, la actriz aclaró que en un principio ella no sentía esa “energía especial” que sus fanáticos le adjudicaban al Diez.Play Video

“Para mí no, pero sí lo veía en otra gente. Algunos decían que no le generaba nada, lo criticaban, y he visto a esa misma persona verlo a él y quedarse mudo, queriendo tocarlo, pidiéndole anécdotas (…) Pero para mí era mi papá y me daba una bronca cuando todo el mundo se ponía alrededor, no lo dejaban comer ni respirar”, empezó diciendo.

Hasta que se quebró y reconoció que ahora piensa totalmente lo contrario. “Es muy loco porque antes de que pasara todo, me venían a contar una anécdota de mi papá y decía ‘uy dios, que se vaya, que termine, no me interesa’ y ahora estoy desesperada por saber todo. No leo mucho porque siento que todavía no estoy muy preparada para algunas historias, pero obvio que siempre agradezco todo lo que me puedan contar”, aseguró sobre su cambio de actitud.

A diferencia del tono que suele elegir en Twitter, donde apunta con dureza contra el exabogado de su papá Matías Morla y el médico Leopoldo Luque, Dalma se mostró muy vulnerable y aclaró que es muy duro para ella afrontar la pérdida de Diego. “Justo ayer yo puse una foto con mi papá y me pasa que la gente que me quiere me dice ‘no te preocupes que con el tiempo todo pasa, dejás de estar triste’. Y la verdad que eso a mí no me está pasando. Cada vez es peor para mí. Yo me inventé este cuentito de que está de viaje y que en algún momento lo voy a ver de nuevo. Sigue pasando el tiempo y veo que eso no pasa, entonces es terrible para mí”, expresó entre lágrimas.

En esa misma línea, reveló que ya encontró una forma de seguir teniéndolo presente: a través de la escritura. “Yo siempre le escribía cartas que se llevaba, se las ponía en la media, él siempre me decía que le escriba porque le encantaba leerlas. Entonces me parece que es como una forma nuestra que para mí va a seguir porque lo que le escriba, yo sé que él lo va a leer desde algún lugar”, señaló.

Para cerrar, admitió que este tipo de aniversarios no son fáciles y que recordarlo en fechas puntuales le genera mucha tristeza: “Yo amo hablar de él, pero me vine con anteojos hoy porque ayer no pude dormir, fue un día muy difícil para mí. No dormí nada, lloré un montón, porque es caer en la cuenta. Capaz que al principio te podés hacer la bol.., pero llega un momento que necesito tocarlo, abrazarlo de verdad”