Un subcomisario de la Policía Federal les disparó cuando intentaron asaltarlo.

Gerónimo Córdova, padre de uno de los dos delincuentes asesinados por un subcomisario de la Policía Federal Argentina el domingo en Wilde, sostuvo que no sabía que su hijo era delincuente y que se enteró por un comisario de que estaba muerto.

En diálogo con Télam, el papá del motochorro de 17 años contó: “Lo llamé a mi hijo para saber dónde estaba porque no me respondía los mensajes y me atendió un comisario que me dijo que le habían pegado dos tiros”.

Si bien el hombre afirmó desconocer lo que hacía su hijo, admitió en cambio que lo “controlaba” y le revisaba la habitación para saber si estaba en “cosas raras” porque se juntaba con un grupo de jóvenes que no le gustaban. Dicho esto, usó una polémica frase para lamentarse por la reacción del policía, que se defendió el domingo de un asalto y lo mató a balazos.

“Estaba robando como todo pibe”, soltó Córdova, tras lo cual remarcó: “Mi familia es trabajadora, salimos a cortar pasto con él (por su hijo muerto) y su hermano. Pasó lo que no tenía que pasar”.

El hecho, cuyo desenlace quedó filmado en una cámara de seguridad, ocurrió el domingo alrededor de las 18.40, en la esquina de Boulevard de los Italianos y Lafuente. De acuerdo a la reconstrucción que hicieron los investigadores el policía disparó al menos 12 tiros cuando los ladrones, aparentemente, pretendían escapar.

Según trascendió, se trata de un subcomisario de la Policía Federal Argentina (PFA) de 49 años, que se desempeña en la División Auxiliares de Seguridad y Defensa, y quien se encontraba de franco y vestido de civil cuando lo atacaron los motochorros. En su declaración, manifestó que los dos jóvenes lo interceptaron a bordo de una moto Honda XR 150, lo apuntaron con un arma de fuego y le gritaron “quedate quieto”.

En ese momento, la víctima se identificó como policía e inmediatamente sacó de una riñonera un arma marca Glock calibre 9 milímetros y realizó por lo menos 12 disparos contra los delincuentes. Los “motochorros” pretendieron escapar y giraron como para retomar la calle, pero el subcomisario siguió disparando.

Los momentos posteriores a la balacera fueron registrados por la cámara de seguridad de un negocio de la cuadra. El video muestra que el asaltante que se encontraba como acompañante cayó de la moto justo en la esquina y el conductor unos metros más adelante, ya fuera de imagen.

El primero de los sospechosos en caer fue identificado como Milton Salto, tenía 18 años y murió antes de que pudiera ser atendido en el centro asistencial. Su cómplice, Alexander Javier Córdova, de 17, fue intervenido quirúrgicamente y murió cerca de las 3 de la madrugada en el hospital.

De acuerdo a las primeras pericias, era Córdova quien conducía la moto y recibió un disparo en la frente y otro en la pierna, mientras que Salto fue alcanzado por al menos cuatro proyectiles, todos con una dirección de atrás hacia adelante. En tanto, los peritos determinaron que el arma con la que habían amenazado al policía era una réplica de utilería.

Los dos jóvenes tenían antecedentes penales en el fuero de Responsabilidad Juvenil de Lomas de Zamora por “encubrimiento” y por “robo agravado en poblado y banda y con arma de fuego cuya actitud para el disparo no pudo ser acreditada”.