“Cuando me piden un tema que no sé llego a casa y me pongo a ensayarlo”, aseguró en diálogo con TN.com.ar el joven de 33 años.

Una secuencia de imágenes de Gastón Carrizo mientras entonaba las estrofas del himno nacional en la sala de terapia intensiva del hospital de Catamarca donde trabaja.

Desde el inicio de la cuarentena en la Argentina en marzo de 2020, hubo muchas acciones para pasar el confinamiento de manera más alegre. Tenores cantando desde su balcón, DJs pasando música para sus vecinos y celebridades que enviaban videos a personas con carencias son solo algunas de estas muestras, pero sin dudas una de las últimas y más emocionantes fue la de un trabajador social de un hospital de Catamarca, que con su armónica entonó las estrofas del himno nacional en medio de una sala de terapia intensiva con pacientes con coronavirus.

En diálogo con Gastón Carrizo, de 33 años, contó que empezó hace ocho meses en la sala para pacientes más leves pero que luego pasó al área de cuidados críticos. “Esa fue la primera vez que toqué el himno nacional, aunque ya he entonado temas de blues, de La Renga, de Los Piojos y hasta el clásico tema de cumpleaños. Cuando me piden un tema que no sé llego a casa y me pongo a ensayarlo”.

Si bien al principio las canciones estaban dirigidas a los pacientes del Hospital Monovalente “Carlos Malbrán” de Catamarca, el resto del personal de salud que trabaja en el lugar también terminó agradeciéndole a Carrizo. “Además de la reacción positiva en los internados, también veía algo muy similar por ejemplo en los enfermeros, que están devastados después de tanto desde que comenzó la pandemia. Por un minuto todos ellos tienen un momento de paz y tranquilidad, y cuando termino hay algunos que incluso me piden ‘otra, otra’”, aseguró el joven.

Sin embargo, no solo quienes trabajan en el centro de salud suelen pedirle a Gastón que repita su “función”, sino que los familiares de los pacientes también se animan. En este sentido, señaló: “Me empezó a pasar que los familiares de los pacientes me llamaban y me preguntaban: ‘¿Hoy ya le tocó la armónica a mi papá?’ y yo me sentía en esa linda obligación, porque ya está demostrado científicamente que la musicoterapia disminuye el nivel de sedación que necesitan los pacientes”.

Una de las incógnitas del trabajador social era saber cómo reaccionarían a su iniciativa las autoridades del lugar en el que trabaja. “Me felicitaron, me dieron su apoyo y una absoluta libertad para que pudiera seguir tocando mi armónica en las diferentes salas y así alegrar el duro momento que atraviesan los pacientes y trabajadores. Me pone feliz que a la gente esto la haga feliz, y me gustaría que hubiese otras personas que pudieran replicarlo en otros lugares con una armónica u otro instrumento”, contó Carrizo.

Pero más allá del lindo momento que le suele hacer vivir a la gente que lo rodea en el mencionado centro de salud catamarqueño, al mismo tiempo el joven trabajador social es muy consciente del durísimo momento que atraviesa la Argentina a raíz del recrudecimiento de la segunda ola de coronavirus. “Quiero pedirle a todo el país, y en especial a Catamarca, que se cuiden lo más posible porque en este momento el Covid-19 no baja de 400 contagios diarios en la provincia y sé de varios que llegan en estado crítico al hospital”, advirtió el joven.

Por último, aprovechó para agradecerles a todos sus compañeros del hospital porque “se necesitan personas muy fuertes de corazón y de mente para poder sobrellevar esto, porque la situación realmente está feísima”.