El domingo pasado, una bebé de 8 meses ingresó al Hospital Eva Perón en la ciudad rosarina de Granadero Baigorria tras haber ingerido dióxido de cloro en su mamadera por un presunto error de la madre.

Tras verse agravado su cuadro, fue derivada al Hospital de Niños Zona Norte de Rosario, donde se encuentra en grave estado y asistida por respiración mecánica. Según confirmaron fuentes del nosocomio, la beba “tiene lesiones directas por la ingesta en tubo digestivo alto, a nivel de esófago y estómago”.

Mónica Jurado, la directora del centro de salud, brindó el parte médico y constató que, además de presentar lesiones en el pulmón denominadas “neumonitis químicas“, la beba “sigue grave, pero estable por el momento, con un cuadro complejo y asistencia mecánica respiratoria en sala de cuidados críticos”.

La madre reconstruyó lo sucedido ante los médicos del hospital afirmando que, por error, vertió sobre la mamadera dióxido de cloro que tenía en una botella, pues al haberse contagiado de COVID-19, se encontraba sin olfato. Según confirmaron las autoridades sanitarias, el dióxido de cloro había sido suministrado por la abuela de la bebé para limpiar cañerías.