Son tiempos de cambio en los grandes de Europa. Luego de la salida de Zinedine Zidane del Real Madrid y de Antonio Conte del Inter -más atrás quedó el despido de José Mourinho del Tottenham-, otro grande del viejo continente se queda sin entrenador.

Este viernes, la Juventus oficializó la salida de Andrea Pirlo como entrenador de la Vecchia Signora, luego de una temporada que culminó con la consecución de la Copa y la Supercopa de Italia, dos títulos, sin embargo, que están lejos de las expectativas del club italiano, que cayó en octavos de final de la Champions League y quedó en cuarto lugar, lejos de la punta, en la Serie A.

“Gracias, Andrea. Estas son las primeras palabras que tenemos que pronunciar al final de esta experiencia particular vivida juntos”, indicó en un comunicado el club bianconero, que, así, puso punto final al primer y único año del ex mediocampista en el banco de la institución de Turín.

“Él ha comenzado (y de eso estamos seguros; tendrá una brillante carrera como entrenador) un viaje de transformación, buscando y a menudo logrando llevar al terreno de juego sus ideas y su experiencia de gran jugador”, agregó la institución.

La Juve saludó asimismo los dos títulos conquistados y la “pasión” de su joven técnico, al que deseó “buena suerte para un futuro que será sin lugar a dudas magnífico”.

Pirlo había manifestado su deseo de continuar en el club. “Es una temporada en la que aprendí mucho. ¿Si seguiría en el puesto? Sí, por supuesto, seguiría, amo el fútbol, me gusta entrenar, luego el club decidirá”, había apuntado.

Sin embargo, la Juve consideró que era momento de buscar una alternativa. En esa línea suena, con fuerza, Massimilano Allegri. El entrenador se encuentra sin equipo y conoce bien el club: entre 2014 y 2019, conquistó cinco Scudettos al hilo, además de otros títulos locales.