Ya lo había anticipado a mediados de mayo la ministra de Salud de Tucumán, Rossana Chahla, y hoy esa posibilidad está cada vez más cerca: la provincia argentina albergaría el desarrollo de fase 3 de la vacuna contra el coronavirus Brilife.

El acuerdo podría darse luego de los encuentros de la delegación proveniente de Israel, entre los que se encontraban el director del Hospital Hadassah, Ein Kerem; el coordinador de innovación del Instituto Israelí para la Investigación Biológica, Eran Zahavy; y el profesor Yoram Weiss, junto a Chahla y los diputados Carlos Cisneros y Pablo Yedlin.

En las reuniones, las autoridades tucumanas demostraron a la delegación el trabajo sanitario que se realizó en la provincia desde el inicio de la pandemia. “Hemos presentado nuestros planes de contingencia e inmunizaciones, los cuales fueron muy bien vistos”, fueron las palabras de la ministra de Salud en su momento.

Y afirmó: “También avanzamos en el proyecto para que Tucumán sea un potencial lugar para realizar la fase tres de esta vacuna, ya que contamos con la experiencia de nuestra unidad de gestión de investigaciones que ya tiene precedentes en trabajos con vacunas en fases avanzadas y a ellos esto le pareció sumamente interesante”.

A su vez, la delegación también mantuvo encuentros con las principales autoridades nacionales de Argentina, entre ellas el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti.

Además de dialogar acerca de la producción local de la vacuna israelí, la delegación del país asiático brindó información y know-how acerca del manejo de la pandemia, que hoy poy hoy se encuentra a bajos mínimos luego de una rápida campaña de vacunación.