El mandatario aseguró que conversó con todos los ministros de su gabinete, incluido el de Salud, y que la respuesta a la Conmebol es positiva

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirmó este martes que, si depende de él y su Gobierno, “habrá Copa América en Brasil”, tal como lo anunció la víspera la Conmebol, después de que Argentina y Colombia desistieran de organizar el torneo.

Fui consultado por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y por nuestra parte es positivo”, dijo Bolsonaro a las puertas de su residencia oficial en Brasilia. Según aseguró en declaraciones a sus seguidores y a la prensa a las afueras del Palácio da Alvorada, en Brasilia. Según aseguró, ha conversado del tema con todos los ministros de su gabinete, “incluido el de Salud”.

“Ya está acordado”, añadió, aunque matizó señalando que es una postura del gobierno federal, mientras algunos gobiernos regionales mostraron sus reparos al tema.

En la víspera, tras el anuncio de la Conmebol, el jefe de gabinete, Luiz Eduardo Ramos, había puesto paños fríos, señalando que el gobierno federal ha puesto varias condiciones a la Confederación Brasileña de Fútbol para la realización del torneo, como que no haya público y que todas los miembros de las delegaciones sean vacunados. El anuncio desató una oleada de criticas en el país, el segundo del mundo con más muertos por coronavirus (462.000) y que teme la llegada de una tercera ola en las próximas semanas.

El presidente, líder de una negacionista ultraderecha, minimizó el impacto que la Copa América podría tener en relación a la crisis sanitaria causada por el coronavirus, que en Brasil ya ha matado a más de 462.000 personas y continúa fuera de control.

Es el mismo protocolo (de seguridad) de la Copa Libertadores”, insistió Bolsonaro para justificar su apoyo al torneo, que generó una enorme ola de críticas de especialistas sanitarias y sectores políticos que consideraron esa decisión “irresponsable” cuando el país continúa sin controlar la pandemia de covid-19.

“Hay Copa Libertadores, hay Copa Sudamericana, ahora vienen (partidos) de las eliminatorias” regionales para el Mundial de Qatar, dijo Bolsonaro en relación a torneos que se están jugando desde hace meses. “Nadie dice nada de eso, pero si es la Copa América entonces va a causar aglomeraciones y no se puede jugar”, apuntó en forma irónica, para insistir en que su Gobierno está dispuesto a acoger el torneo de selecciones de la región, que comenzaría el próximo día 13.

El epidemiólogo Pedro Hallal, de la Universidad Federal de Pelotas (UFPel), calificó de “temeraria” la decisión de la Conmebol, que agradeció a Bolsonaro “por abrir las puertas” al torneo que se disputa del 13 de junio al 10 de julio. “Hay muchos países que están con la vacunación mucho más avanzada y con la pandemia mucho más controlada. Chile es el ejemplo más fácil de poner. Así, es difícil entender de dónde viene esa decisión”, explicó.

Brasil es el segundo país con más muertos por coronavirus, con más 460.000, una situación a la que según los expertos se llegó por la ausencia de estrictas medidas sanitarias, en gran parte debido a la campaña del presidente contra la cuarentena por su excesivo daño en la economía, al lento avance de la vacunación (menos de un 11% de la población recibió una doble dosis hasta ahora) y a la llegada de nuevas variantes.

Desde algunas semanas, la media móvil de defunciones se estabilizó por debajo de los 2.000 diarios, un cifra muy inferior al pico de 4.000 muertos registrados en abril, lo cual llevó a varios estados a relajar las medidas de cuarentena.