Retirar dinero de un cajero automático se ha convertido en una experiencia por demás peligrosa. Así lo refleja lo ocurrido en las últimas horas con dos mujeres que, en distintos puntos de la ciudad, fueron asaltadas minutos después de haber retirado fondos.

Ambos sucesos ocurrieron durante la noche del miércoles y se perpetraron con una modalidad prácticamente idéntica, con motochorros que atacan a sus víctimas en la vía pública.

Uno de los casos se inició en el cajero automático del Banco Santa Fe, sucursal de Avenida López y Planes y Colodrero.

Tras realizar una operación en el cajero automático de dicha entidad la víctima, una mujer de 60 años, regresaba caminando por Colodrero en dirección hacia el cardinal este cuando fue interceptada por dos sujetos que se conducían en moto.

Un muchacho que venía acompañante en la moto se bajó y bajo amenazas con un arma de fuego despojó a la mujer de una cartera, la que contenía en su interior 27 mil pesos.

Consumado el atraco sus autores escaparon a toda velocidad con rumbo incierto.

  • El otro episodio ocurrió en barrio Guadalupe, más precisamente a la salida del cajero ubicado en Javier de la Rosa, entre Piedras y Tacuarí.

Al igual que en el caso precedente fue también una mujer, de 37 años, la que fue atacada por una pareja de “motochorros” minutos después de haber realizado una extracción del cajero.

La víctima caminaba por calle Piedras y al llegar a la intersección con Fasolino fue sorprendida por los delincuentes. Uno de ellos le exhibió un cuchillo y bajo amenazas le sustrajo una mochila donde llevaba 26 mil pesos en efectivo, además de documentación personal.

Con violencia

La modalidad de atacar a personas que salen de los cajeros no es nueva.

En este sentido vale recordar lo que pasó hace un mes con un matrimonio a la salida del cajero de López y Planes y Colodrero.

Tras realizar un retiro de dinero los esposos caminaban por Colodrero cuando una pareja de rufianes lo atacó en plena calle. La mujer fue revolcada por el suelo mientras que el hombre (un ex jefe policial) se trabó en lucha con el delincuente que estaba armado con un cuchillo.

La refriega fue dura e intensa a punto tal que el hombre resultó con una herida cortante en una de sus manos. Así y todo logró poner en fuga a los asaltantes que escaparon sin llevarse dinero alguno de sus víctimas.

Por último nunca está demás extremar las precauciones a la hora de concurrir a algún cajero. Evitar ir en horario nocturno y de ser posible siempre hacerlo acompañado por otra persona.

Casi siempre este tipo de robos es cometido por delincuentes que, previamente, realizan una disimulada tarea de observación de las personas que entran y salen de los cajeros. Es en esos momentos cuando eligen a sus víctimas.

Por tal motivo es recomendable, antes de realizar cualquier operación, intentar chequear si en las cercanías del cajero no hay alguna persona en actitud sospechosa.