Una mujer de 32 años fue asesinada a tiros en la mañana de este jueves 3 de junio, cuando estaba a pocos metros de su vivienda, ubicada en Necochea al 2600, junto a sus dos sobrinos de 5 y 6 años.

Carlos Retamal


Un nuevo crimen se produjo en la ciudad de Rosario, ya convertida en la capital de violencia. Una mujer de 32 años fue asesinada alrededor de las 11 de este jueves 3 de junio en la puerta de su vivienda, ubicada en inmediaciones de Necochea, entre 27 de Febrero y Gálvez, en el inicio de barrio Tablada.

Fuentes policiales y judiciales señalaron que, en base a las primeras pericias, a esa hora, una persona llegó en una moto hasta la puerta de la vivienda de la mujer, en la cual también funciona un pequeño almacén, y está casi a mitad del angosto pasillo en el cual se fueron construyendo viviendas al costado de las vías del ferrocarril y no tiene salida.

El hecho fue denunciado por vecinos del pasillo, quienes llamaron al 911 tras escuchar el pedido de auxilio de dos menores y varios disparos de arma de fuego.

Según dijo la fiscal en turno de la Unidad de Homicidios Dolosos, Gisela Paolicelli, esta persona fue hasta la puerta de la casa, golpeó y cuando salió la mujer, le efectuó al menos 3 disparos de arma de fuego en la zona del tórax y abdomen. Luego se dio a la fuga en la moto en la cual había llegado.

A pocos centímetros de la puerta de la vivienda los investigadores hallaron al menos 3 vainas servidas, agregó la fiscal.
Si bien en el interior de la casa, en la cual funciona un pequeño almacén, había algo de desorden, en principio el atacante no habría ingresado, acotó la funcionaria judicial, quien por el momento descartó el intento de robo y apuntó más hacia un ataque direccionado contra la mujer, que fue identificada como Mayra Bustos, de 32 años.

En la zona hay varias cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, que serán revisadas para ver si se pueden obtener imágenes del autor del ataque.

La mujer vivía en esa vivienda desde hacía algunos meses, y estaba al cuidado de dos menores de 5 y 6 años, hijos de su hermana, que fue asesinada hace casi 5 años en un oscuro ataque registrado en el barrio Municipal, en la zona sur de Rosario.
Pasado el mediodía de este jueves, personal del gabinete criminalístico llevó a cabo un relevamiento de la escena del hecho y levantamiento de rastros en la casa y todo el pasillo de ingreso, y tomó testimonios a vecinos del lugar y también a familiares de la víctima, quienes llegaron tras conocer la noticia del asesinato.

El cuerpo de la mujer fue trasladado al Instituto Médico Legal, para ser sometido a autopsia.
En tanto que la División Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) está a cargo de las pericias para dar con la persona que llevó a cabo el crimen.

Ya son 3 los crímenes cometidos en el mes de junio (3 días) en la ciudad de Rosario, y un total de 105 los asesinatos cometidos en lo que va del año en el departamento Rosario, lo que equivale a un crimen cada 35 horas.
En base a testimonios de familiares de la mujer, se investiga si el ataque está relacionado con un ajuste de cuentas, y si además hay alguna vinculación con el asesinato de su hermana, cometido hace casi un lustro en la zona sur.

La muerte de su hermana
Tamara Ayelén Bustos tenía 22 años cuando en la noche del viernes 7 de octubre de 2016 recibió dos tiros cuando estaba en una esquina del complejo de viviendas Fonavi ubicado en la zona sur, en la zona conocida como barrio Municipal.
Alrededor de las 22, un muchacho llegó en bicicleta hasta Sánchez de Thompson 31 bis, donde estaba Tamara, con quien intercambió algunas palabras y luego efectuó 3 disparos contra la joven: uno rebotó en una pared, otro impacto en su mano y el tercero en el cuello, herida que le provocó la muerte un rato más tarde mientras era trasladada en ambulancia hasta el Hospital de Emergencias.

En su momento, se vinculó con un asunto de venta de drogas, ya que entre las ropas de la joven se hallaron varias bochitas de cocaína y algunos vecinos de la zona señalaron a los pesquisas que la víctima fatal las vendía en ese lugar. A eso se le sumó que poco más de 3 años antes, fue detenida en el marco de un operativo antidrogas en el que se intentaba desarmar un búnker de venta de drogas ubicado en el corazón de barrio Itatí, 20 cuadras al noroeste de donde fue asesinada.