Fiscalía y defensa acordaron la pena en una audiencia de juicio abreviado realizada en los tribunales de Santa Fe. Las partes aguardan que el tribunal dicte la sentencia.

Kevin “Churrito” Espíndola consintió una pena unificada de 13 años y 6 meses de prisión por el intento de homicidio y robo sufrido por un comerciante de la Recoleta santafesina, hacia fines de 2019.

El delincuente de 20 años rubricó la condena el viernes pasado, en una audiencia de juicio abreviado de la que participaron el defensor oficial, Sebastián Amadeo (SPPDP), y la fiscal de Homicidios, Cristina Ferraro (MPA). Por su parte, el tribunal integrado por los jueces Sergio Carraro (presidente), Jorge Patrizi y Pablo Ruiz Staiger, admitió el acuerdo de las partes, por lo que se aguarda el dictado de la sentencia, que podría conocerse en los próximos días.

Su nombre completo es Kevin Alejandro Paul Espíndola, aunque se hizo conocido por su apodo de “Churrito”, el miércoles 27 de noviembre de 2019 cuando lo detuvieron por apuñalar al dueño del comercio Gama Sport Indumentaria, de calle Obispo Gelabert 2563, con fines de robo.

Como un cliente

Según se pudo acreditar durante la investigación, ese mediodía Espíndola ingresó al comercio céntrico -ubicado a media cuadra de la Policía Federal-, donde se probó varias prendas. Mientras las dos empleadas y el dueño del lugar le preparaban la ropa que supuestamente iba a adquirir, sacó un cuchillo tipo faca y amedrentó a quienes lo atendían.

Logró hacerse de $ 7.500 que era la recaudación del día y que le entregó en mano el dueño del local. Sin embargo, cuando éste se negó a entregarle su teléfono celular el delincuente le asestó múltiples puñaladas en la zona del abdomen, ataque que cesó recién cuando una de las mujeres que estaba allí le arrojó una banqueta o un mostrador encima.

Apenas pudo levantarse, Espíndola escapó por calle San Martín hacia en norte, pero fue rápidamente capturado por efectivos de la Motorizada, que le secuestraron una faca de 16 cm.

Robo consumado

El 1° de diciembre de 2019 el juez penal Gustavo Urdiales impuso prisión preventiva para el atacante. En esa oportunidad, la fiscalía le atribuyó tentativa de homicidio por las lesiones ocasionadas, y también una tentativa de robo, puesto que no logró llevarse el celular de la víctima.

Sin embargo, cuando el agredido logró declarar (estuvo varios meses convaleciente) pudo decir que el delincuente se fue con la recaudación del día, unos $ 7.500, los mismos que el asaltante tenía en el bolsillo de su pantalón. Por eso, la fiscalía le amplió la atribución delictiva en agosto de 2020 ante el juez Rodolfo Mingarini, que fue la que finalmente se consintió en el abreviado: “tentativa de homicidio crimins causae (por ser cometido para consumar otro delito), en concurso real con robo calificado por uso de arma blanca”.

PENA ÚNICA
En cuanto a la pena impuesta por el ataque al comerciante propiamente, fue de 10 años y 6 meses; pero como Espíndola tenía una pena anterior -3 años de prisión en suspenso- desde la fiscalía solicitaron que se revoque la condicionalidad y se unifique en 13 años y 6 meses de prisión.