Tras la muerte de su papá, Mauro Viale, el periodista contó cómo atravesó la dura enfermedad. 

Después de la repentina muerte de su papá, Mauro Viale, por coronavirus, Jonatan Viale se contagió la enfermedad y estuvo más de un mes aislado por los duros síntomas que atravesó.

De vuelta en su programa de Radio Rivadavia, “Pan y Circo“, el periodista manifestó el terror que sintió mientras que cursaba la enfermedad: “Yo tuve mucho miedo, me pegué un cagaz… de novela”.

Volví al psicoanálisis con José Abadi. Una de las conclusiones más obvias es cuánto internalicé a mi viejo. Tuve cinco noches con 39 de fiebre, el oxímetro de mier… que me hacía recordar a mi viejo. Es un espanto, empezás a temblar. Estaba en la cama y no podés controlar el cuerpo”, expresó sobre sus preocupaciones con la enfermedad.

El conductor reveló que su mayor miedo fue que le pusieran oxígeno: “Me arruinaba por mi viejo. El último audio de WhatsApp de mi viejo era con el ruido del oxígeno. Si me ponían el oxígeno no sabemos que iba a pasar, por ahí me agarraba un ataque de pánico muy fuerte y me tenían que sedar. Fueron 5 noches con 39 de fiebre, subió la inflamación pulmonar, de 3 a 12, o sea se hinchó el pulmón, por la reacción que hace el cuerpo al coronavirus”.

Durante la dura enfermedad que vivió, el comunicador reveló que vivió un momento un tanto extraño: “Me fui a la Suizo preventivamente por el cagaz… que tenía y después se fue complicando ya dentro de la Suizo. No lo conté porque no quería… Ese viernes, fue increíble lo que pasó, me dormí una siesta con 38 de fiebre, nunca bajaba la maldita fiebre. Eran las 3 de la tarde, no tenés ganas de otra cosa, me dormí y soñé una cosa muy impresionante”.

“Ya saben que soy racional, cero metafísico, si creo en Dios, pero me gusta todo lo que se puede ver y tocar. Soñé un abrazo muy fuerte, muy real de mi vieja, mi viejo, mi hermana y yo. Los cuatro abrazados. Me levanté todo transpirado y nunca más tuve fiebre. Nunca más tuve fiebre hasta el día de hoy”, cerró sobre el “sueño” que tuvo que le curó la fiebre.