Al dolor de la pérdida se le sumó el hecho que ahora investiga la justicia. La mujer terminó reducida a cenizas en San Carlos.

Maria Eugenia Bitti tenía 64 años y murió el lunes por la mañana en Santo Tomé tras una operación de urgencia realizada el sábado. Al dolor de su pérdida se le sumó a la familia un hecho que ahora trata de dilucidar la justicia. Porque su cuerpo fue entregado a otra familia que la trasladó a la ciudad de San Carlos y la cremó. Todo en cuestión de horas.

Tras la noticia de su muerte, Javier Galassi, hijo de María Eugenia, inició este lunes los trámites para realizar el sepelio con los servicios de la Cochería Española de Santo Tomé, y darle luego destino final en el Cementerio Municipal de la vecina ciudad.

La sorpresa llegó cuando la familia se enteró que el cuerpo de su madre ya no estaba en el sanatorio Servicios Médicos, ubicado sobre avenida 7 de Marzo 1905 de Santo Tomé. Luego de averiguaciones, se enteraron de que había sido retirado y trasladado a San Carlos. Y también recibieron la información de que había sido cremado.

Es que por un error que se investiga, el cuerpo de Bitti fue entregado como el de otra mujer que había fallecido ese mismo día en el mismo sanatorio. Es decir que el calvario también lo sufrió esa otra familia sancarlina, que redujo y despidió los restos de una persona que no era su familiar. Mientras que el mismo permanecía en la morgue del sanatorio santotomesino.

Los familiares de Bitti -que era vecina de barrio Zaspe- debieron denunciar el hecho en la Comisaría 12 de Santo Tomé y de inmediato actuó la justicia. Ahora lo que se trata de determinar es cuál fue el motivo por el cual se “cruzaron” los cuerpos de ambas mujeres. Si fue un error del Sanatorio o del servicio de sepelio que lo trasladó a San Carlos y lo cremó.

No covid
 

“La familia de la mujer de San Carlos no pudo darse cuenta de que estaba velando a otra persona porque esa mujer había fallecido por covid y la ceremonia fue a cajón cerrado”, le contó Javier a El Litoral. “En cambio mi madre no tenía covid. Había ingresado al sanatorio el sábado a las 15 por una molestia abdominal que se complicó y la operaron ese mismo día por una peritonitis. Luego fue derivada a Terapia y el lunes nos informaron que había fallecido a las 7.20 horas producto de un infarto”, relató el familiar que ahora busca una respuesta sobre lo ocurrido.

“Cuando desde la Cochería Española fueron al Sanatorio a retirar el cuerpo de Bitti comprobaron que en el rotulado de la bolsa decía “covid”. “Pero mi madre no tenía covid -insistió Javier-, y cuando ingresó al sanatorio le hicieron un hisopado rápido que dio negativo y luego un PCR cuyo resultado iba a estar a las 48 horas, es decir, este lunes por la tarde”, contó el hijo. Y ese PCR también dio negativo.

La gran sorpresa fue cuando recibieron el llamado desde la Cochería Española para informarles que el cuerpo de su madre no había podido ser retirado del Sanatorio porque ya no se encontraba allí. “Mi hermana tuvo que ir a la morgue, colocarse todo el mameluco anti covid, y constatar que efectivamente el cuerpo ya no estaba”, dijo Javier. Luego realizaron la denuncia policial y actuó la fiscalía de turno.

“Así nos enteramos que habían rotulado mal los cuerpos y a mi mamá la llevaron a San Carlos a las 13 horas, donde luego la velaron y la cremaron creyendo que era otra persona”, dijo Javier.

Por último, el hijo de Bitti dijo que todo esto “es doloroso para toda la familia. Estábamos afrontando el dolor de la pérdida, y esto nos deja muy intranquilos. Todavía no me entregaron las cenizas de mi madre y la otra familia no pudo retirar el cadáver. Mientras tanto la justicia investiga lo ocurrido”, finalizó Javier.