Se trata de una capa viscosa derivada de microalgas y fitoplancton que reduce el oxígeno disponible en las aguas.

Estambul continúa con la limpieza y búsqueda del moco marino o mucílago marino que desde hace unos días cubre amplias partes de la costa de Estambul y del mar de Mármara (Turquía). 

Debido al calentamiento del planeta, este fenómeno, que puede tener graves consecuencias para la vida marina, amenaza con convertirse en anual, advierten los científicos.

Las aguas costeras en la parte asiática de la metrópoli se cubrieron durante las últimas semanas con una capa de espuma blanca y mucílago, una sustancia viscosa derivada de microalgas y fitoplancton que reduce el oxígeno disponible en las aguas.

También dificulta la pesca al ensuciar las redes y, por supuesto, ahuyenta a cualquiera que tenga intención de bañarse, aunque la espuma en sí no es tóxica para el ser humano