La nueva reglamentación comenzará a regir en seis meses y fue calificada por las organizaciones de protección animal como una “victoria histórica” que salvará la vida de incontables animales.

Israel se convirtió en el primer país del mundo en prohibir la venta de pieles para la industria de la moda, un hecho histórico que llegó al final de un largo proceso legal que culminó con la firma de una enmienda al Reglamento de Protección de la Vida Silvestre de 1976 por parte de la ministra del Medio Ambiente, Gila Gamliel.

“La industria de la piel causa la muerte de cientos de millones de animales en todo el mundo e inflige una crueldad y un sufrimiento indescriptibles”, dijo la ministra de Protección Ambiental, Gila Gamliel, en un comunicado después de firmar la enmienda el miércoles pasado, que entrará en vigencia en seis meses.

En Twitter, Gamliel también escribió que estaba orgullosa de que Israel fuera el primer país en prohibir la venta de pieles.

La enmienda apunta formalmente a prohibir la concesión de permisos para el comercio de pieles de animales silvestres, por lo que su alcance va incluso más allá de la propia industria de la moda.

“Usar la piel y el pelaje de la vida silvestre para la industria de la moda es inmoral y ciertamente innecesario. Los abrigos de pieles de animales no pueden cubrir la brutal industria del asesinato que los hace. La firma de estas regulaciones hará que el mercado de la moda israelí sea más respetuoso con el medio ambiente y mucho más amable con los animales”, agregó la ministra Gamliel.

La decisión de Israel fue muy bien recibida por organizaciones nacionales e internacionales que luchan por la defensa y protección de los animales, las cuales la elogiaron como un “hito histórico”, que “salvará a innumerables animales del infierno de la industria peletera”.

En esos términos se manifestó la ONG Animals Now, que en un comunicado agregó: “Hemos estado luchando durante años para prohibir la venta de pieles a la industria de la moda, y desde el principio, el 86% del público israelí lo apoyó”.

El uso de la piel sintética está tomando fuerza en la industria de la moda que busca alejarse cada vez más del maltrato animal. El uso de la piel sintética está tomando fuerza en la industria de la moda que busca alejarse cada vez más del maltrato animal.

La ONG destacó y agradeció el trabajo de la ministra Gamliel y de Tal Gilboa, asesor del primer ministro en derechos de los animales, así como a otras ONGs, como Let The Animals Live y la International Anti-Fur Coalition (IAFC) por ser aliadas en esta causa.

“La IAFC ha promovido un proyecto de ley para prohibir la venta de pieles en Israel desde 2009, y aplaudimos al gobierno israelí por finalmente dar el salto histórico hacia la fabricación de pieles para la historia de la moda”, dijo por su parte la fundadora de IAFC, Jane Halevy, en un comunicado.

“Todos los animales sufren horriblemente a manos de esta industria cruel y atrasada”, agregó Halevy, cuya organización ha estado trabajando para lograrlo durante más de una década.

“Nada es más fuerte que una idea a la que le ha llegado el momento. Matar animales para obtener pieles debería ser ilegal en todas partes; ya es hora de que los gobiernos de todo el mundo prohíban la venta de pieles”, concluyó.

La organización de derechos de los animales PETA también elogió la medida como una “victoria histórica”, y escribió en Twitter que “protegerá a innumerables zorros, visones, conejos y otros animales de ser asesinados violentamente por su piel”.

Un abrigo de piel sintética. Un abrigo de piel sintética.

Aunque Israel es el primer Estado del mundo en prohibir la comercialización de pieles a la industria de la moda, existe el precedente de California en Estados Unidos que hizo lo propio en 2019.

En octubre del año pasado, cuando Gamliel anunció por primera vez los planes, quedó claro que los permisos futuros para el comercio de pieles aún se entregarían, pero solo en ciertos casos. Estos permisos son emitidos por la Autoridad de Parques y Naturaleza, pero estos nuevos criterios los limitarían a ser otorgados sólo en casos de “investigación científica, educación, instrucción y propósitos religiosos y tradiciones”.

La última categoría tiene el potencial de ser particularmente polémica debido al papel que juega la piel en las tradiciones de los judíos haredi, que a menudo usan sombreros de piel llamados shtreimels, aunque es posible que obtengan una excepción.